El poeta español Marcos Ana, quien estuvo recluido 23 años en cárceles franquistas, firmó el pasado miércoles 13 en un mural de recuerdo a todos los presos de la cárcel de Carabanchel, en Madrid (España) como forma de reivindicar la creación de un centro de memoria histórica en los terrenos de la antigua prisión madrileña, “símbolo de la represión franquista”.
Ana, quien dedicó unos versos a los fusilados en esta cárcel, recordó que en otros países que pasaron por dictaduras, como Argentina, Chile o Uruguay, existen centros de esta índole, construidos sobre terrenos cedidos y financiados por el gobierno. “En Argentina, el edificio que sirvió de centro de torturas durante la dictadura militar es ahora un lugar de homenaje a los que cayeron”, lo que da “fuerza e impulso” para continuar con la lucha. “Aunque los pies del tiempo pisen cien años la tierra que les cubre, nada ni nadie podrá apagar el fervor de su sangre fusilada”, agregó.
En el acto de protesta, que tuvo lugar en el solar de lo que fue la prisión, también participó el candidato de IU a las elecciones europeas del 7 de junio, Willy Meyer, quien puso su firma al poeta en el memorial de 29 metros de longitud donde figuran los nombres de otros 500 presos políticos. Meyer lamentó la “insensibilidad” de la administración madrileña, que, señaló, no ha querido ceder los terrenos para rendir homenaje a “miles de personas que dieron parte de su vida a la lucha por la libertad”.
Meyer confesó no reconocerse como europeo ante esta situación, ya que, según dijo, en todos los países de la Unión Europea (UE) que fueron “víctimas del fascismo” hay un lugar donde rendir tributo a los “antifascistas”. “En pleno proceso de las elecciones europeas, tener asignaturas pendientes como ésta me parece insólito e inaceptable, porque sin Marcos Ana y sin la lucha por las libertades, la UE no existiría”, manifestó.
Fuente: EFE