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Monte Ávila anunció ganadores de su concurso para autores inéditos
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El pasado 8 de junio fue emitido el fallo del concurso de Monte Ávila Editores para Autores Inéditos, en sus menciones Poesía, Narrativa, Ensayo, Dramaturgia y Literatura para Niños, Niñas y Jóvenes.

El jurado de poesía, conformado por Beverly Pérez Rego, Carmen Isabel Maracara y Gonzalo Fragui, concedió el premio a los poemarios Incluso cuando nada digo, de Acuarela Martínez, y Poética doméstica, de Linsabel Noguera.

Al decir de los miembros del jurado el poemario Incluso cuando nada digo “aborda lo amoroso sin cortapisas, la sensualidad se expresa en una voz donde lo femenino se hace cuerpo de una poética. El verbo se alza desde la contundencia, con imágenes limpias, despojadas de ripios y retórica”.

Los poetas encargados de la deliberación consideraron que con un “tono íntimo, de confidencia, se conforma la propuesta escritural de Linsabel Noguera en Poética doméstica, en la que lo femenino, la evocación de la infancia, de los afectos, se entrelazan con un presente donde lo cotidiano lacera o construye un universo nuevo. Y en este corpus, no están ajenos los lugares en los que se transita, haciendo así una simbiosis de lo amoroso en la que participa el sujeto amado pero también la ciudad y sus avatares”.

Juan Antonio Calzadilla, Mariana Libertad Suárez y Alberto Rodríguez Carucci dictaron el veredicto en ensayo. Seleccionaron los trabajos Amor e insurgencia; la poesía de Víctor Valera Mora, de Betulio Alirio Bravo Arteaga; La caída perenne; ensayos sobre el tema de la muerte en los poemarios Élegos y Muerte y memoria, de Eugenio Montejo, de Eduardo Tovar Zamora, y De la retórica a la ideología (un análisis de No escuches su canción de trueno, de José Roberto Duque), de Rebeca Pineda Burgos.

El jurado premió la obra de Betulio Bravo por “tratarse de una obra de comunicación eficiente, que —empleando nuevas categorías de análisis— hace una indagación justa y atendible sobre la escritura de un poeta que amerita estudio y nuevas revisiones. Asimismo, se trata de un trabajo con amplio sentido histórico que brinda contextos interesantes para el lector”. Otro de los ganadores, Eduardo Tovar Zamora, resultó premiado por “abordar un tema de innegable interés dentro de los estudios literarios venezolanos, con evidente apego al discurso académico y una claridad expositiva suficiente para convertirlo en un texto analítico y, a la vez, de fácil lectura”.

El estudio De la retórica a la ideología de Rebeca Pineda Burgos fue seleccionado por “su audaz y sugerente lectura de los imaginarios contraculturales y de sus códigos expresivos en las periferias urbanas, según las representaciones discursivas de la complejidad vivencial, dramática y emotiva elaboradas con habilidad en la narración de un escritor venezolano de hoy”.

En dramaturgia resultaron seleccionadas tres obras: Breves, de Daniela Jaimes Borges; Cambiemos de vida, de Adolfo Oliveira Otero, y Blushon dorado, de Carlos Miguel Carrillo Requena. Según Elio Palencia, Alberto Sánchez y Néstor Caballero, miembros del jurado, Breves fue elegida por “su alto nivel formal y de contenido. Gran ejercicio imaginativo y de libertad expresiva. Indagación en temáticas esenciales del ser humano: la culpa y la culpabilización propia y del otro, el castigo social e interiorizado, la complejidad de las relaciones de dependencia, en tonalidad sartreana. Aquilatada estructura y progresión dramáticas, así como excelente elaboración de personajes. Preciso sentido del tiempo y el espacio teatral. Propuesta muy contemporánea, en relación tanto a lo literario como a lo específicamente escénico. Gran dosis de poesía”.

Cambiemos de vida se destaca por “su gran potencia dramática, contemporaneidad formal y de contenido. Eficaz estructura y excelente progresión dramática, con un planteamiento más allá de lo inmediato, mordaz, crítico y depurado humor”. Mientras que Blushon dorado resultó ganadora por “su gran manejo del lenguaje popular venezolano expresado en el conocimiento de los recursos escénicos, revelando nuevas alternativas de relación familiar y sus complejidades, indagando en temáticas como género, diversidad sexual, deseo, machismo y familia”.

El jurado de dramaturgia reconoció “con gran satisfacción la voluntad ética y estética de las obras participantes, donde existe un evidente interés por indagar en temas que funcionen dialécticamente en las esencialidades humanas”.

El jurado en la especialidad Literatura para Niños, Niñas y Jóvenes, integrado por Mireya Tabuas, Armando José Sequera y Yurinis Prieto, declaró el premio desierto debido a la ausencia de libros de calidad uniforme. El jurado expresó que “varios de los libros presentados tienen textos o páginas valiosas pero, en conjunto, no están bien logrados”.

En narrativa los miembros del jurado, Laura Antillano, Sael Ibáñez y José Luis Palacios seleccionaron tres obras ganadoras: dos de cuentos, Duendes de mi casa, de Heberto José Borjas, y La vida mientras tanto y otros relatos, de Edgar Ferreira Arévalo, y una novela, Los hijos de Israel, de Géyser López. Asimismo recomendaron la publicación de la novela La vuelta de Pepita Garabato, de Marilyn Gutiérrez de Vásquez.

Para cada uno de los géneros el premio consiste en 1.500 bolívares y la publicación en Monte Ávila de las obras seleccionadas

Fuente: Monte Ávila Editores