La inminente apertura del testamento de Mario Benedetti, quien murió el pasado 17 de mayo, aparece cargada de controversias después de que su hermano, Raúl Benedetti, informara la semana pasada que se considera “único y universal heredero” del poeta uruguayo, “sin perjuicio de los herederos testamentarios” que éste pudiera haber designado, ya que ninguno de los dos tuvo hijos y sus padres tampoco viven.
Sin embargo, el asesor legal de la Asociación General de Autores de Uruguay (Agadu), Eduardo de Freitas, afirma que fue designado por Benedetti “albacea” y administrador de sus derechos editoriales. “Yo hablaba con él y conozco perfectamente lo que hacía”, aseveró De Freitas, quien agregó que es “inminente” que se obtenga el certificado del Registro de Testamentos y la comprobación testamentaria “para que yo pueda presentar la sucesión”.
En este contexto de especulaciones, la Jefatura de Policía de Montevideo adoptó la disposición de custodiar el apartamento donde el poeta vivió hasta su muerte, a fin de impedir la entrada de cualquier persona, incluida la de su hermano.
Raúl Benedetti se disponía la semana pasada a presentar un escrito ante el Poder Judicial en el que solicitaba “la colocación de sellos” y “el cerramiento con llave” de las puertas de acceso al domicilio donde vivió el autor de La tregua. Sin embargo, fuentes policiales aseguraron que la iniciativa de vigilar la vivienda fue de la propia jefatura, a raíz de que “dentro del apartamento había obras de alto valor artístico”.
El hermano del poeta dijo sentirse “sumamente molesto y disgustado”, aunque por sugerencia de su asesoría legal prefiere por el momento no realizar declaraciones públicas. Allegados apuntaron que la voluntad de Benedetti era que su hermano presidiera la fundación que, según anunció el pasado 20 de mayo el ex secretario del poeta, Ariel Silva, llevará su nombre y continuará su labor en las áreas de la cultura y los derechos humanos.
Silva manifestó que la Fundación Mario Benedetti se creará cuando finalicen los trámites judiciales relacionados con el testamento del escritor y dijo que estará dirigida por el uruguayo Eduardo Galeano, el músico Daniel Viglietti, el periodista y escritor español Juan Cruz y por el propio Silva, todos amigos del escritor fallecido.
No obstante, Silva subrayó entonces que aún no se había tenido acceso a las disposiciones que éste dejó en su testamento y que los datos que se manejaban por el momento son “los que él expresó en diversas conversaciones”.
Fuente: Revista Ñ