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panfletonegro cumple diez años en línea
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Uno de los medios venezolanos pioneros en la difusión de literatura e ideas en Internet, la publicación digital panfletonegro, cumplió diez años de andadura el pasado jueves 17 de julio, una década en la que sus páginas han acogido a varias de las más descollantes firmas de Venezuela.

Nacida como una revista digital de periodicidad mensual bajo la tutela editorial y técnica del escritor Daniel Pratt (Caracas, 1975), Panfleto Negro —como se escribía originalmente el nombre de la publicación— ha tenido como bandera, desde sus inicios, el objetivo de “difundir lo impublicable en papel”.

En lo que Pratt llama la “versión 2.0” de la publicación, panfletonegro inicia en el año 2000 la presentación de números temáticos. “De allí salieron selecciones un tanto obvias como hembra y macho y otras menos evidentes, como ciudad y mar”, explica Pratt. El 11 de septiembre, el Mayo Francés, la tragedia del estado venezolano de Vargas en diciembre de 1999 y el golpe de Estado contra Hugo Chávez el 11 de abril de 2002, además de la obra de autores como Elmer Szabó y Hanni Ossott fueron también temas para panfletonegro.

Por esos años inauguró sus tres primeras columnas fijas: “Cine”, de Sergio Monsalve, “Música”, de O, y “Libros”, de Jesús Nieves Montero. A éstas les siguieron “Descontento”, de Héctor Torres; “Tedios”, de Pedro Enrique Rodríguez; “Punto de fuga”, de José Alexander Bustamante; “Melancópolis”, de Marcelo Seguel Bon; “Confesionario”, de Yadelcy Hamber Machado, y “Esquinero”, de Adán Fulano, que Pratt destaca como espacios “que contribuyeron al hecho literario venezolano” y que, “en su forma inicial, probablemente no habrían aparecido en medios convencionales”.

Entre 2004 y 2006 panfletonegro pasó por su última transformación al liberar cada vez más los mecanismos para la publicación de materiales de sus colaboradores, eliminando la figura del editor e implementando un gestor de contenidos que posibilita a cualquier autor publicar sus textos sin filtro alguno, en lo que Pratt —quien desde entonces se presenta como “ex editor” de panfletonegro— ha llamado la “versión 3.0” de su revista. “Libertad absoluta fue nuestra línea editorial; que nos amaran y odiaran por eso, nuestro alimento”, explica Pratt.

“Fue en ese último momento, casi siete años después de su inicio”, continúa Pratt, “que panfletonegro se convirtió verdaderamente en un sitio de difusión, anárquico y participativo, con libertad editorial absoluta”. Y aunque la ausencia de un editor formal ha dado pie “a la mediocridad y la difamación”, Pratt cree, “utópicamente, que en medio de una tormenta de mensajes personales, propaganda y textos inconsecuentes, ocurrirá la poesía”.

La adopción de este sistema ha permitido incrementar considerablemente la cantidad de material publicado —Pratt estima que hay más material en 2009 que entre 2005 y 2008—, y también ha convertido a panfletonegro en memoria digital de diversos eventos sociales, culturales y políticos de los últimos años. “Fiel a nuestros principios, en esta versión de panfletonegro también quedó registrada —de una forma u otra— la partida de tres de nuestros grandes: Adriano González León, Elizabeth Schön y Eugenio Montejo”.

En los diez años que lleva en línea, panfletonegro ha recibido 70 millones de hits producidos por 2.981.523 visitantes, y ha publicado 5.917 artículos que a su vez han generado 11.724 comentarios “libres de spam”, como acota Pratt.

En su décimo aniversario, panfletonegro inaugura su “versión 4.0”, incorporando nuevos elementos de diseño y una nueva sección, “Destacados”, en la que serán incluidos materiales sobresalientes, bien sea por la cantidad de visitantes, comentarios, votaciones, o por su calidad literaria, lo que quizás represente un híbrido entre el modelo de sus inicios y el presente.

En la presentación de su revista, el “ex editor” ofrece a visitantes curiosos su “galería de mutaciones”, los hitos en los que panfletonegro ha pasado de una a otra versión: el primer número, el número 15, el 28, el 63 y el 83. Evolución que de alguna manera refleja los cambios en la difusión de contenidos en Internet en los últimos diez años.