El escritor, periodista y abogado José Asenjo Sedano (Guadix, 1930) falleció en Almería el pasado 12 de agosto. Hermano del también escritor Carlos Asenjo Sedano, residía desde 1977 en la capital almeriense y estaba especialmente vinculado a la vida cultural y literaria de la capital costera.
El Ayuntamiento de Almería le había concedido en 1988 el Escudo de Oro de la Ciudad y se le dedicó una plaza pública con su nombre en 1996. Guadix también reconoció la valía literaria de este escritor al ponerle su nombre a la Biblioteca Pública. José Asenjo Sedano era colaborador habitual de las páginas de opinión de Ideal y también en “la tercera” de ABC.
El escritor estudió en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid y derecho en la Universidad de Granada (UGR). Sin embargo, la literatura fue su pasión, una labor que vio su primer fruto en la obra Los guerreros (1970). Su mayor éxito literario lo obtuvo con Conversación sobre la guerra, con la que ganó el Premio Nadal en 1977.
Conversación... es, según su autor, “una obra complicada y auténticamente mía, en la que trato de rememorar la Guerra Civil española, desde la perspectiva de un niño —yo mismo— que fue testigo de la contienda sin saber con exactitud qué era lo que pasaba, y que no cesa de hacer preguntas que muchas veces se quedan sin responder”.
Asenjo Sedano despolitizó la contienda española al ser mirada desde los ojos de un niño, lo que presentó en plena efervescencia de la Transición a la democracia. Aquel niño era el mismo José Asenjo Sedano, quien en plena Guerra Civil abandonó Guadix junto a su familia para refugiarse en la localidad de Alcudia.
El Nadal, que concede cada año Ediciones Destino, colocó su nombre en lo que se denominó la nueva narrativa andaluza, una iniciativa de la que fue especial defensor ante el nutrido grupo de autores de éxito andaluces.
Sus comienzos literarios están relacionados con la vida cultural accitana. Es en Guadix donde, tras regresar de sus estudios madrileños, crea junto a su hermano Carlos, historiador, y otros amigos, la tertulia “El sombrero de tres picos”. En 1960 marcha a Cádiz, donde ejerce su profesión de abogacía, ingresando, cuatro años más tarde, en el Instituto Social de la Marina, como funcionario. En esta ciudad permanece hasta que, en 1977, es destinado a la delegación del mismo organismo en Almería.
Sus obras siempre estuvieron relacionadas con el entorno accitano, de manera que tanto en artículos, poemas, relatos y novelas están presentes su paisaje y paisanaje, tal y como reseña el crítico y escritor Antonio Enrique. A esta órbita accitana pertenecen las novelas Los guerreros (Barcelona, 1970), Crónica (Barcelona, 1974), El ovni (Barcelona, 1976), Conversación sobre la guerra (Barcelona, 1977) y Eran los días largos (Barcelona, 1982).
En cuanto a las obras ambientadas o relacionadas con la ciudad de Granada, se encuentran las novelas Joan de Dios (Granada, 1988) y Memoria de Valerio (Madrid, 1999), además de Yo, Granada (Granada, 1979), de prosa poética, mientras que a Almería se adscriben la novela Oeste (Almería, 2003) y las novelas cortas Indalecio el gato (Barcelona, 1983) y Mayo del 93 (Almería, 1995).
Mención aparte, siempre según Antonio Enrique, merecen los libros de evocación paisajística y humana Impresiones, recuerdos de un paisaje (Sevilla, 1973) y Vuelo de zancudas (Almería, 1988). Y los libros de relatos cortos Historias del exilio (Almería, 1995) y Cuentos meridianos (Almería, 1999). El mirador de San Fandila (Guadix, 2001), por último, es una miscelánea de corte periodístico que reúne recuerdos de Guadix, Granada, Cádiz y Almería, artículos diversos sobre pintura y comentarios literarios.
Fuente: Ideal