Voz de fuego bajo el cenote
lengua exuberante
consistente piedra
/ abre la música
en un laberinto desperdigado
/sobre el torso del agua
surgen solapas entre el día
el crepúsculo espera ansioso desvanecer su hilo
/al indulto de media noche
Ante la estirpe de algunos aluxes
fumadores del tiempo y del henequén
dejen el barro entre incienso
donde la tierra húmeda espere gestos
de un patrimonio abandonado
nacen raíces olfateadas por el monte
al sentir su presencia
la ceiba se desgrana
Acuí/feroz
piedras labradas de epidermis
/radiante esquizofrenia
el llanto sobre bolsas de oscuridad
despierta cualquier oleaje
y coágulos ante la delicia intacta.
El agua es un monstruo que deshebra mosaicos
raíz y rama se conjugan en perfecta geometría
para incendiar su esencia ya gastada
El sol germina bajo semillas de azufre
en las embriónicas aguas
busca la tierra su delirio
persecución clavada entre sal
por donde juega el reflejo
una densidad sumergida
/destroza mililitros
en cada sorbo de silencio
la noche naufraga prisionera
/en un racimo
siluetas de polvo