La Biblioteca Nacional de España (BNE) digitalizará 1.350 obras sujetas a derechos de autor, que a partir del próximo 30 de noviembre estarán disponibles en la Biblioteca Digital Hispánica (BDH) a través del proyecto Enclave, con el que los editores podrán hacer más visible su catálogo.
Cerca de noventa editoriales grandes, medianas y pequeñas se han sumado a este proyecto con una aportación de veinte títulos que el usuario de la BDH podrá consultar, ojear y comprar, a través de canales de distribución digitales y a un precio previsiblemente más bajo que el de la edición en papel, sujeto a la política comercial de cada editor.
Esta iniciativa, cofinanciada por la BNE y la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), y subvencionada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, es el “primer proyecto I+D+i” de la Biblioteca y está ligado “a la nueva problemática de oferta digital de obras sujetas a derechos de autor”, según explicó la directora de la institución, Milagros del Corral.
Presentado en Liber, la gran feria del negocio editorial, el proyecto Enclave pretende “disipar las angustias existenciales de muchos editores y contribuir al desarrollo del sector emergente de la e-distribución”, en palabras de Del Corral, una vitrina para los editores y un servicio nuevo para los 700.000 visitantes mensuales de la BDH.
El usuario podrá acceder a estas obras a través de la página web de la Biblioteca en la que además de una ficha de “datos ricos” —la cubierta del libro, el sumario, el índice y páginas seleccionadas por el editor— se encuentran registradas todas las palabras del libro para que el lector “pueda ver si le interesa o no la obra”, explicó. En caso de querer profundizar en la obra, el siguiente paso se encuentra en la plataforma de distribución, en la que cada editor pone sus propias condiciones comerciales, que permite ojear el libro y comprarlo en soporte digital o en papel.
La digitalización ha dado prioridad a las materias que están mejor representadas en la BNE, precisó Del Corral, pero todas las obras “deben estar presentes en el mercado, para ver cuál es el impacto”.
La idea de los editores es sincronizar ambos mercados, pero cada uno establecerá distintas prioridades: Javier Goffman, director del grupo Random House Mondadori, se plantea que cada novedad nazca con su libro electrónico, mientras que Ramón Alba, de la pequeña editorial Polifemo, prevé retrasar la aparición del libro digital.
Y es que uno de los principales retos de este experimento, en opinión de Alba, es “ver cuál es el papel de las librerías en todo esto, porque va a ser muy difícil mantenerse al margen” y porque espera seguir siendo editor en papel “durante mucho tiempo”.
Fuente: EFE