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Excavación en fosa de García Lorca arrojará resultados en diciembre
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El pasado 29 de octubre se iniciaron los trabajos de excavación en el paraje de Fuente Grande, en Alfacar, Granada (España), en la que se cree sea la fosa donde fueran sepultados, el 19 de agosto de 1936, el poeta Federico García Lorca, los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, el inspector Fermín Roldán y el restaurador Miguel Cobo.

García Lorca fue ejecutado las primeras semanas de la guerra civil de 1936 por miembros de una milicia leal al general Francisco Franco, cuyas fuerzas de derecha se alzaron contra un gobierno republicano de izquierda surgido de las urnas y eventualmente prevalecieron. Se cree que por lo menos otros cuatro hombres aparentemente ejecutados con él fueron enterrados en una fosa en una colina contigua a este poblado en el sur de la provincia de Andalucía.

Las labores apenas despertaron la curiosidad de los paseantes que recorren todas las mañanas la zona, aunque no faltaron familiares de otros fusilados que sospechan que sus antepasados también se encuentran allí y acudieron a informarse sobre la fórmula para reclamar sus cuerpos.

A primera hora de la mañana, tres arqueólogos y dos ayudantes accedieron al recinto vallado para desbrozar y cuadricular los cuatro primeros puntos susceptibles de ocultar restos humanos de los seis delimitados con los georradares. Cada fosa se excavará manualmente con pico y pala hasta dar con algún rastro, desde un hueso hasta un botón o cualquier otra pieza que sugiera la presencia de un cuerpo.

Los primeros hallazgos no se conocerán hasta mediados de diciembre. Los huesos serán individualizados y más tarde el análisis de ADN permitirá identificar los cuerpos que han sido reclamados. En el caso de Arcollas sólo se hará un estudio antropológico, siempre que el estado de conservación de los huesos lo permita, ya que carece de descendencia.

Aunque la Junta de Andalucía y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica han indicado que esta “es una fosa más” y que no buscan al poeta (la familia ha pedido que no se le identifique), la entrada del parque Federico García Lorca ha estado muy agitada a causa del interés que suscita el escritor.

Por ejemplo, al inicio de las excavaciones una empresa de fotos aéreas, contratada por algunos medios de comunicación y que se ofreció a otros periodistas, había elevado un zepelín con una cámara de vídeo adosada para captar la escasa brecha de terreno que la carpa, entonces sin terminar de montar, dejaba al descubierto.

El inicio de los trabajos concitó mayor atención de la prensa que de los vecinos. Apenas se acercaron tres o cuatro ancianos, que aprovecharon para hacer una parada en el regreso de su paseo matinal y recordaron que la zona, antiguamente una huerta de pimientos, está plagada de fosas. Tampoco faltó el espontáneo que subió en moto solo para decir que dejaran de buscar al poeta allí “porque la familia se lo llevó a la Huerta San Vicente”.

Pero junto a ellos estaba también Manuel Jiménez, de 81 años, cuyo padre fue fusilado el mismo día en que García Lorca fue detenido y que, según le contaron en 1936, también fue enterrado en alguna de las fosas donde ahora está ubicado el parque. Giménez dijo que su padre era un vendedor de periódicos que había sido arrestado por miembros de las fuerzas de Franco que buscaban a su hermano, quien era miembro del Partido Comunista. “Mi padre no era nadie”, agregó. “Lo fusilaron como fusilaron a todos. Por nada”.

“Su hermano era comunista, y mi padre, Antonio, le ayudó a escapar. Supongo que como no pudieron dar con mi tío fueron a por él, aunque era apolítico, y lo detuvieron una mañana cuando recogía los periódicos para empezar a repartirlos”, concluyó.

El nombre de Antonio Jiménez, de 42 años, aparece en las listas de víctimas de la Asociación de la Memoria Histórica, pero su hijo no sabía que podía oficializar su desaparición y pedir su posible identificación. “He venido a dar los datos por si acaso aparece algo y pudiera localizar sus restos, pero, vamos, ni siquiera los arqueólogos saben lo que van a encontrar”.

Sin embargo los familiares que sí oficializaron la solicitud de investigación se mostraban desde el miércoles 28 complacidos con el inicio de los trabajos, que calificaron como un hito luego de haber ejercido presión por años para recuperar los restos de sus seres queridos, identificarlos y darles un entierro digno.

Nieves García Catalán, quien se crió con los descendientes de uno de estos hombres, Dióscoro Galindo, dijo que ha estado luchando durante 13 años por la excavación. “Está llegando al final. Es un momento muy emotivo”, expresó. Francisco Galadi, nieto de otro de los hombres que supuestamente fueron enterrados con el poeta, dijo que “hemos conseguido lo que pretendíamos”.

Por años la familia de García Lorca se opuso a los esfuerzos de exhumación, argumentando que preferían dejar en paz sus restos y que García Lorca no debía ser distinguido cuando tanta gente murió en las manos de las fuerzas de Franco. Incluso ahora la familia dice que preferiría que no se realice la excavación, aunque consintió en proporcionar muestras de ADN para ayudar a identificar al escritor.

La exhumación se realiza pese a la oposición debido a que el gobierno regional de Andalucía aprobó en septiembre una ordenanza. La misma establece que en casos de entierros masivos en la guerra, si algunas familias quieren la exhumación y otras no, aquellas a favor tienen prioridad.

García Lorca fue el poeta y dramaturgo más aclamado del siglo XX. Es mejor conocido por tragedias como Bodas de sangre y sus poemarios Poeta en Nueva York y Baladas gitanas. Su trabajo aborda temas como el amor, la muerte, la pasión, la crueldad y la injusticia. No fue miembro de ningún partido político pero se le identificó con la república izquierdista contra la cual Franco se levantó.

Contemporáneo y amigo del pintor Salvador Dalí y del cineasta Luis Buñuel, a los 38 años ya era famoso en España y el extranjero. Pero sus obras, así como su condición de homosexual, irritaron ampliamente al ala derecha del país y la Iglesia Católica y lo marcaron cuando estalló la hostilidad en el verano de 1936.

El historiador nacido en Irlanda Ian Gibson, cuya investigación ayudó a ubicar el lugar que ahora es excavado, dijo que el gobierno español no tuvo más opción que invalidar a sus descendientes. “García Lorca no le pertenece sólo a su familia, a sus sobrinas y sobrinos. Le pertenece a la humanidad”, dijo Gibson. “Es la víctima más famosa de la guerra civil y aún está por ahí en alguna parte”.

Fuentes: El PeriódicoEl Universal