Letras
“Bodegones”, de René Arrieta PérezBodegones
Extractos

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Bodegón con ciruelas

El punto lechoso en el que habita
La fronda del árbol
El habitante y su artilugio en el ramaje

En la noche o en el alba la vigilia del pájaro
Y el cisma de su lengua y de su canto
Su vistoso plumaje y lo que encierra

En el tronco quebradizo la resina
El insecto y su burbuja
Su burbuja de tiempo
Un antes   un después     y un ahora
Su esquemático misterio
Su signo
Su código Valente
Su teorema
Las hojas y el invierno
El suelo concedido
                                La lucerna
La teurgia del niño y su contorno
El Tetragrámaton latente y su conquista
Lo eterno y lo fugaz
Lo trópico y el fruto que se brinda
La lozanía de todo   la podredumbre   las ciruelas.

 

Bodegón con pitahaya

Los cardones erguidos en el patio
Y el tropel de trastos en el cenit de la tarde
En el atardecer galopante hacia las sombras
Las pitahayas desparramando su fresco olor
    Su cremoso verde
                  Jaspeado de puntitos negros
...Y algo intemporal
Obsedido de libélulas    mariposas     y palomas
Tocadas por un aire siniestro
Presagiado entre los cactus.

 

Bodegón con cerezas

Las frescas cerezas eran
Como grumos de glóbulos rojos
En el cuerpo de sus racimos
Cerezas para el corro de los niños
Vindicadoras cerezas de un reino extraviado
Consustanciadas cerezas con la luz
Y refractadas en los amaneceres
Con el canto de los gallos
Calisténicas cerezas en la hora exacta del meridiano
Cerezas para éxtasis en el ánfora de Dionisos
Tintas cerezas para vinos de cónclaves
Sustantivas cerezas para cáliz consagrado
Apetitosas cerezas para la emaciación de los ancianos
Cerezas túrgidas para una vendimia solar
Habitad plácida y conturbadoramente
Ese nombre.