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Bolivia inaugura un museo de minería en el interior de una antigua mina
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Un socavón de 857 metros de profundidad en la mina Pailaviri del Cerro Rico de Potosí, en Bolivia, alberga al Museo Histórico Minero Diego Huallpa, un repositorio de 17 salas que fue inaugurado el pasado viernes 27 de noviembre, y en el que se exponen la historia y la evolución de la minería boliviana desde la colonia hasta la actualidad.

Aunque muchas piezas y muestras ya eran exhibidas desde hace 10 años, se encontraban en condiciones poco adecuadas para la visita. El museo lleva el nombre del indígena que descubrió la primera veta de plata en la montaña, Diego Huallpa.

Según Hugo Cazón, vicerrector de la Universidad Autónoma Tomás Frías, “este proyecto fue gestado en los años 90 por el minero Víctor Villanueva, quien desde 1975 reunió, por iniciativa propia, decenas de piezas de perforación, indumentarias de mineros y otros objetos, que son la base del museo”.

Luego de buscar durante muchos años el apoyo financiero necesario para poner en marcha su iniciativa, Villalba murió sin ver realizado su sueño, que ahora es posible gracias a un financiamiento de 89.306 dólares otorgados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y Apoyo al Sector Productivo (Fondesif), dentro de su Programa de Turismo, según explicó Cazón.

Una contraparte de 10.000 dólares fue cubierta por la Fundación del Museo Histórico Minero Diego Huallpa del Cerro Rico de Potosí, formada por la Alcaldía, la Prefectura, la Federación de Empresarios Privados, la Cámara Hotelera, la Cámara de Comercio e Industria, la Cámara de la Construcción, la Cámara Departamental de la Minería y la Sociedad de Geografía e Historia de Potosí, además de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

El ingreso al museo está en el nivel cero de la bocamina de Pailaviri, a 4.205 metros sobre el nivel del mar. Tiene un recorrido de 857 metros de extensión, sobre 1.500 metros cuadrados de superficie, distribuida en salas y túneles en dos niveles de altura.

En el acto de inauguración, autoridades departamentales y potosinas, dirigentes de la minería y trabajadores de base efectuaron el tradicional ritual de la wilancha, sacrificio de una llama como ofrenda a la Pachamama, la mayor deidad indígena andina, que representa a la madre tierra.

Se abrió además una muestra pictórica con temática minera, de los artistas plásticos Mamani Mamani y Cristóbal Corso, y se realizó un recorrido guiado por el nuevo repositorio. El evento terminó con la actuación de grupos musicales folklóricos.

Según Edwin Calla, dirigente de la Federación Universitaria Local (FUL) de la Universidad Tomás Frías —quien formó parte de una comisión de seguimiento del proyecto—, el museo expone “cascos, uniformes, linternas y todos los implementos y herramientas del minero, además de las maquinarias rústicas de siglos pasados y las de alta tecnología que se emplean desde mediados del siglo pasado”.

En los socavones de Pailaviri se pueden apreciar, además, “decenas de efigies del Tío de la Mina (deidad a la que los mineros le rinden culto) de al menos diez diferentes variedades: de piedra, cerámica y madera”. Agregó que hay pasajes recreados con figuras y escenas de los ritos de veneración al Tío y de toda la ceremonia que los trabajadores efectúan antes y después de la jornada laboral.

“Se podrán observar las vetas en sus diferentes tipos y estados de explotación, la extracción del mineral con martillo y cincel, como se hizo durante tantos siglos, y las rudimentarias técnicas de transporte, para de inmediato apreciar y comparar las condiciones más aceptables, aunque nunca seguras o justas, que brinda la tecnología actual”, agregó Calla.

Todos estos elementos, divididos en salas continuas, según diferentes épocas desde inicios del siglo XVI al presente, “permitirán conocer con precisión el universo y la realidad de la minería y de los trabajadores de la mina”.

Elba Saavedra, consultora del Fondesif, explicó que el trabajo de restauración que finalizó hace pocas semanas incluyó obras civiles de infraestructura, “como la construcción de aceras en las galerías y la estabilización de la estructura y refugios”.

También se trabajó en la iluminación interior, la habilitación de salas de exposición, la adquisición de muebles y equipos para los ambientes, la implementación de sistemas de seguridad y de medidas de mitigación, en caso de inundaciones o derrumbes, y la compra de equipos de protección personal para los funcionarios del predio y los visitantes.

“Todos los trabajos efectuados desde julio de 2008 garantizan la total seguridad para el turista que, de todas maneras, deberá utilizar todos los implementos y acatar las medidas preventivas especificadas para el trabajo en interior mina”, continuó Saavedra.

Fuente: La Prensa