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Termina el Hay Festival Cartagena
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El peruano Mario Vargas Llosa, el italiano Paolo Giordano y el inglés Ian McEwan fueron tres de los autores que sedujeron al público asistente a la quinta versión del Hay Festival Cartagena, que se inició el jueves 28 de enero y termina este lunes 1 de febrero con una programación especial en Riohacha (La Guajira, Colombia).

La charla del autor de La fiesta del chivo, celebrada el sábado 30 de enero, fue sin duda el evento más exitoso, obligando a los organizadores a programar una segunda charla para este domingo 31, pues la boletería se agotó con varias semanas de anticipación.

Héctor Abad Faciolince fue el encargado de moderar la conversación con Vargas Llosa, quien además de hablar sobre sus claves literarias, capoteó con gallardía temas políticos como su fallida candidatura a la presidencia del Perú y su desacuerdo con la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe. Al rechazar el “caudillismo”, Vargas Llosa dijo: “Hay que aceptar esa cosa que nos parece mediocre, que es la democracia”.

El autor de La ciudad y los perros también contó que su exigente autodisciplina es fruto de una falta de inspiración, que solucionó luego de leer la correspondencia de Flaubert, y reveló que su nueva novela se llamará El sueño del celta. En ella aborda la historia de un hombre (del que se enteró al leer a Conrad), que vivió en la dolorosa época de la explosión del caucho en el Congo, Perú, Colombia y Brasil.

Al respecto, Vargas Llosa comentó que la novela está en “color rojo”, al hacer alusión a su método de trabajo, que consiste en escribir sus libros en cuadernos con tinta negra, que luego pasaba al computador. A partir de ahí, el texto pasa por tres filtros de corrección que hace, en su orden, en color azul, rojo y verde.

Minutos antes de la charla de Vargas Llosa, el sábado pasado, habló el joven escritor italiano Paolo Giordano, de 28 años. Durante más de una hora y media, el autor debió firmar autógrafos de su primera novela, La soledad de los números primos, que se ha convertido en un best-seller con más de un millón de ejemplares vendidos.

Giordano, físico de profesión, contó que en un principio su libro se iba a llamar Dentro y fuera del agua. Un día su editor lo llamó y le dijo: “Lo primero que vamos a cambiar es el título. Te encontré uno hermoso: La soledad de los números primos”. Giordano, un tanto molesto, le sugirió que “la soledad” le sonaba a Laura Pausini. Pero su editor terminó convenciéndolo con una idea contundente: “Pero también suena a Cien años de soledad”.

La primera dama de Colombia, Lina Moreno de Uribe, acompañada, entre otros, por escritores como Celso Román, Yolanda Reyes y Alfredo Gómez Cerdá, participó de la lectura de cuentos frente a centenares de niños de los barrios populares. En agradecimiento, estos últimos le ofrecieron una presentación a ritmo de cumbia y aires autóctonos del Caribe.

Una de las más grandes sorpresas fue la aparición de Gabriel García Márquez, la noche del jueves 28, en el bar Bazurto Social Club, donde departió con algunos de los escritores y periodistas que participaron en el remate del concierto de Manu Dibango.

La joven escritora de origen marroquí Najat El Hachmi, que vive en Cataluña (España), ganadora del Premio de las Letras Catalanas Ramon Llull 2008, por su novela L’últim patriarca (El último patriarca), de Planeta, señaló en el festival que hay rasgos de identidad comunes entre sus paisanas y las mujeres de los barrios de Cartagena.

La delegación española fue la tercera más representativa después de la colombiana y la inglesa, encabezada por el director de cine Fernando Trueba, que presentó en Colombia El baile de la victoria, su más reciente cinta, basada en la novela homónima del chileno Antonio Skármeta. También estuvo en Colombia Alfredo Gómez Cerdá, tras ganar el Premio Nacional Español de Literatura Infantil y Juvenil por Barro de Medellín, novela que también ganó el Premio Mirlo Blanco de Múnich.

Trueba protagonizó en el antiguo teatro Heredia la charla inaugural, junto con Roberto Pombo, director del diario El Tiempo, ante más de seiscientas personas. Analizaron temas diversos, como el intento de ciertos escritores reconocidos por hacer cine, las posturas contestatarias o anarquistas en el arte, el encasillamiento del cine y otras disciplinas artísticas en géneros puntales.

El cineasta español habló también de lo que ha sido Hollywood desde sus inicios, cuando aparecieron genios como Chaplin, hasta el momento actual, que calificó como un oficio dominado por completo por el mercado. “Yo veo a Hollywood hoy como un lugar que ha sido, como el resto del mundo, tomado por toda esta raza de ladrones, los mismos que están en Wall Street, en la política, que dirigen las grandes compañías. Hoy, Hollywood es un sistema basado en el poder y en la humillación”, aseveró.

El Hay Festival se celebra desde hace más de 19 años en Hay-on-Wye (Gales), pueblo de 1.300 habitantes situado en el Parque Nacional de Brecon Beacons, y en Cartagena se realiza desde 2006. Esta versión contó con la participación de más de 95 autores de varios países. Además, reunió exponentes de cine, periodismo, música y arte durante cuatro días. Igualmente, se realizó el “Hay Festivalito” para el público infantil, el Concurso Nacional de Cuento y talleres culturales.

A propósito de la gran exposición sobre la obra de Charles Darwin, traída de Gran Bretaña, la crítica literaria Gillian Beer reivindicó la concepción global de un personaje e invitó a entender que, además de ser un brillante naturalista, mostraba interés por la música de Händel, la ópera y la antigua música coral británica.

Los escritores españoles Manuel Vicent y Almudena Grandes debatieron con la cubana Zoé Valdés hasta reconocer que los tres parten de la memoria y los sueños en sus escritos. El periodista colombiano Juan David Correa coordinaba la charla. “Memoria es la palabra clave en el oficio de escritor porque es el punto de partida”, dijo la autora de El corazón helado.

También la fotografía tuvo su espacio con la exposición del argentino Daniel Mordzinski, quien se ha convertido en el testigo ocular de los Hay Festival del mundo, lo que le vale el apelativo del “fotógrafo de los escritores”. Este año logró capturar con su lente al escritor inglés Ian McEwan escondido detrás de una gigante sombrilla roja y al cineasta Fernando Trueba dentro de una ducha mientas leía el periódico.

Fuentes: El Tiempo