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Dimiten tres patronos de la Fundación Ángel González
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Los escritores Luis García Montero y Manuel Lombardero y el político y abogado Antonio Masip dimitieron el pasado martes 9 a sus funciones de patronos de la Fundación Ángel González, creada con la finalidad de mantener viva la memoria del poeta español fallecido en enero de 2008.

Los ahora ex patronos informaron de su decisión a través de un austero comunicado: “Hacemos pública nuestra dimisión como patronos de la Fundación Ángel González a causa de la errática e incomprensible, desde nuestro punto de vista, posición adoptada por su presidenta Susana Rivera. Si hubiera habido alguna posibilidad de entendimiento y de que la fundación fuese viable con nuestra presencia, esta renuncia nunca se hubiese dado. Tomamos esta decisión con gran dolor y por estricta lealtad al recuerdo de nuestro amigo Ángel González”.

En la fundación quedan la propia Susana Rivera, viuda de González, y los dos representantes del Principado, la consejera asturiana de Cultura, Mercedes Álvarez, y el delegado del Principado en Madrid, Miguel Munárriz.

El pasado mes de enero, cuando se cumplían dos años de la muerte del poeta ovetense, Rivero reconocía sin tapujos que la actividad de la fundación era “absolutamente nula” y agregaba que, “aunque la consejera de Cultura, Mercedes Álvarez, y el delegado del Principado en Madrid, Miguel Munárriz, han estado siempre presentes en las reuniones, desde septiembre de 2008 me ha sido imposible reunir al patronato al completo”, haciendo pública la inconsecuencia de los ahora ex patronos.

La consejera de Cultura, por su parte, lamentó que “gente tan valiosa y cercana” al poeta fallecido haya adoptado esta decisión, que le fue comunicada por los propios patronos mediante una carta. Álvarez incidió además en la necesidad de “estudiar las posibles salidas a esta situación” con la presidenta de la fundación.

Según la titular de Cultura, el Principado puso “mucho interés” en esta fundación desde su puesta en marcha, nombró a sus representantes en el patronato y asistió a todas las reuniones que se celebraron además de ofrecer como posible sede de la misma las dependencias del futuro Archivo Histórico de Asturias en Oviedo.

La dotación de la fundación, según sus estatutos, asciende a 40.000 euros, además de la propiedad de todos los derechos de autor y “cualesquiera otros económicos e intelectuales sobre su obra literaria, así como el pleno dominio de la totalidad de sus manuscritos, documentos personales y libros que se encontraran en cualesquiera de sus domicilios en el momento del fallecimiento”.

Fuente: El Comercio