La escritora ecuatoriana María Cecilia Velasco, editora de revistas culturales y profesora de literatura, ganó este viernes 26 de febrero el XV Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil, con su novela Tony, escogida entre 118 obras de 15 países. El premio será entregado en agosto de este año, en el marco de la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá, Colombia.
La autora consiguió con esta, su primera novela breve, “construir una voz particular para cada uno de los protagonistas, que aprenden a vivir en una realidad caracterizada por los dolores, esperanzas, fortalezas y alegrías propias de Latinoamérica”, señaló el jurado. Velasco, nacida en Quito en 1965, ya había publicado el poemario Palimpsesto, con la editorial Alfaguara.
El premio, organizado en conjunto por el Fondo de Promoción de Lectura y la Editorial Norma, ha sido adjudicado en versiones anteriores a escritores como Marina Colasant, de Brasil; Evelio José Rosero, de Colombia; Juan Antonio Ramos, de Puerto Rico; a las argentinas Lilia Lardone, Silvia Schujer y Mónica Weiss, estas dos últimas ganadoras del premio con la obra Hugo tiene hambre. En 2008 había sido adjudicado a la mexicana María García Esperón por su obra Querida Alejandría.
Dotado con 8.000 dólares, el premio fue otorgado por un jurado integrado por la escritora argentina Liliana Bodoc, la escritora colombiana Carolina Venegas y la filósofa, también colombiana, María Cristina Rincón.
Velasco es profesora del Colegio Alemán de Quito y escribió su novela hace un año. En 90 páginas plasmó la vida de Tony, un adolescente contemporáneo, pero no apegado a las tecnologías ni a las redes de comunidades sociales. “Más bien es un chico que hace un homenaje a la tradición y busca sus orígenes, pues desciende de un padre chino; en ese sentido la novela aborda los flujos migratorios de estos tiempos; aquí, en Ecuador, por ejemplo, conviven colombianos, cubanos y gente de otras nacionalidades”, dijo la autora.
Tony está muy vinculado a sus abuelos maternos; es un joven moderno y desenfadado. Vive en una ciudad que puede ser Quito u otra de América Latina. La madre de Tony es ecuatoriana, de ahí la unión con los abuelos, en especial con él.
Fuente: El Comercio