El ex represor argentino Jorge “El Tigre” Acosta aseguró este viernes 26 de febrero que si el escritor y periodista Rodolfo Walsh no se hubiera suicidado, estaría declarando como testigo en su contra, y negó la veracidad de los datos proporcionados por el autor de Operación Masacre en su Carta a las Juntas.
Walsh envió una denuncia pública a los miembros de la Junta Militar integrada por los jefes de las tres Fuerzas —Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti— denunciando la represión que se había desatado a partir del 24 de marzo de 1976, con su secuela de desapariciones, secuestros y asesinatos.
El 23 de marzo de 1977, el escritor distribuyó entre los medios nacionales e internacionales copias de esa carta y, al concurrir a una cita que tenía prevista con miembros de la organización Montoneros, fue emboscado por un grupo de tareas de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) y resultó muerto.
Acosta negó la autenticidad de ese episodio en un escrito que presentó ante el Tribunal Oral Federal 5, que lo juzga por los crímenes cometidos en la ESMA junto con otros 18 imputados, en el que sostiene que Walsh se suicidó. Respecto del contenido de la carta, sostuvo que el escritor denuncia la presencia de 15.000 desaparecidos, 10.000 presos y 4.000 muertos.
“Nadie puede dudar de que esos datos son falsos y que fueron fraguados por quien era el cerebro dentro de Montoneros, ya que el libro Nunca más no habla de más de 9.000 desaparecidos y ello computando seis años más de guerra, o sea hasta fines de 1983”, indicó.
Agregó que el periodista era un encumbrado miembro de Montoneros y el encargado dentro de esa organización de interceptar las comunicaciones cifradas de la Policía Federal, citando las afirmaciones de otro integrante de la agrupación, José Cirilo Perdía, autor de un libro sobre el tema. “Walsh estaba dispuesto a morir sí o sí, por cuanto era suicida llevar una pistola calibre 22 para enfrentar al armamento de guerra que él también tenía a disposición”, manifestó el imputado.
Las afirmaciones de Acosta contrastan con los dichos de la última mujer de Walsh, Lilia Ferreyra, quien sostuvo que con su marido habían acordado volver juntos aquel día a su casa en San Vicente, mientras que sobrevivientes de la ESMA dijeron que el cuerpo del autor habría quedado lacerado por una ráfaga de ametralladora.
Nacido en 1927 en Choele-Choel (Río Negro), Walsh fue periodista, escritor, dramaturgo y traductor. Militó en la Alianza Libertadora Nacionalista y, luego, en las organizaciones guerrilleras FAP y Montoneros. Como escritor trascendió por sus cuentos policiales ambientados en Argentina y por sus libros de investigación periodística sobre el fusilamiento ilegal de civiles en José León Suárez de junio de 1956 (Operación Masacre) y sobre los asesinatos de Rosendo García (¿Quién mató a Rosendo?) y Marcos Satanowsky (El caso Satanovsky). Sin embargo, antes que escritor, Walsh se consideraba un combatiente revolucionario.
Fuente: La Gaceta