La Fundación Cultural Miguel Hernández convocó el pasado 9 de marzo, en el Palacio de Tudemir, al jurado calificador, para levantar el acta del Premio Nacional de Poesía 2010 que lleva el nombre del escritor oriolano. Entre los 136 poemarios participantes, procedentes de casi todas las comunidades autónomas españolas de autores menores de 35 años, el galardón recayó sobre el libro Entre luces y sombras, del vallisoletano Alberto Sevillano Montaña.
El autor ha sido premiado con 3.000 euros, un elemento artístico acreditativo y la publicación en la editorial madrileña Devenir. El jurado estuvo compuesto por el poeta Juan Ramón Torregrosa, el editor Juan Pastor, los profesores José María Balcells, Arcadio López Casanova y Francisco Javier Díez, que presidía la mesa, y el director de la fundación, quien además hacía de secretario del jurado, Juan José Sánchez Balaguer.
El jurado se decantó por esta obra porque, como todos afirmaban, hace una clara revisión de los tópicos poéticos con una buena construcción formal y “además muestra que hay un gran trabajo por detrás”, explicó Sánchez Balaguer. Se trata de una obra que refleja la autobiografía de un joven poeta que está entrando en la madurez y se plantea renunciar a su anterior vida de oscuridad y empezar una nueva. En esta nueva etapa se refugia sobre todo en paisajes marinos.
“Justo y digno ganador es este libro”, declaró José María Balcells. El profesor también comentó que el autor utiliza la ironía en su obra, que sumado a la revisión de los tópicos y una nueva manera de expresarse, constituyen las mejores cartas de presentación para un nuevo poeta que presenta un estilo muy personal.
Juan Pastor, de Devenir, explicó que realmente lo que le interesa sacar es algo novedoso, y se alegró de haber descubierto a alguien. López Casanova comentaba al respecto que “puede tener una importante recepción lectora, es un poeta con una voz muy singular”.
Sin embargo no todos destacaron esas características de la obra, pues Juan Ramón Torregrosa manifestó que lo más le había gustado del libro era la sencillez de su lenguaje: “Es un poemario que puede llegar a la sensibilidad de cualquier joven”, argumentó. Además felicitó la capacidad que había tenido el poeta para no caer en la vulgaridad y señaló el gran esfuerzo que había hecho el autor consiguiendo dar alarde de sus conocimientos culturales.
Por último López Casanova afirmó que el libro presenta una unidad y no supone una cadena de poemas. Manifestó que es un libro con estilo narrativo que mezcla el relato personal sobre fondo humano y el generacional, “todo ello resuelto con originalidad”, explicó.
Sevillano Montaña, de 30 años de edad, es licenciado en filología hispánica y teoría de la literatura por la Universidad de Valladolid, y trabaja como profesor de lengua y literatura españolas en el Instituto de Educación Secundaria La Vaguada, de Zamora. Obtuvo en 1999 el premio del VI Concurso de Poesía “Caminar Conociendo”, de Las Navas del Marqués, y fue finalista del Premio del Ateneo de Valladolid en la modalidad de Poesía en 2004 y 2007.
Fuentes: La Verdad • Orihuela Digital