Noticias
Deva Dásis, “artista de las prostitutas”, presenta su obra en Caracas
¡Comparte este contenido! Compartir en Facebook Compartir en X Compartir en WhatsApp Enviar por correo

Locales de la capital venezolana como La Goajira, El Gran Yate, Le Magnifique, El Kitau y otros de la conocida “avenida de los hoteles”, sirvieron de inspiración para desarrollar el contenido de la muestra “Deva Dásis y sus chicas”.

La obra del novel artista venezolano Deva Dásis, alter ego de Carlos Medina, junto a la de diez trabajadoras sexuales, se expone desde el pasado miércoles 10 de marzo y hasta el domingo 25 de abril en la Sala Nueva Galería del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), en Caracas.

El personaje Deva Dásis fue creado en 2003 por Medina a raíz de dos experiencias fundamentales: los múltiples rechazos a participar en famosos salones de arte venezolanos, y sus continuas visitas a night clubs y prostíbulos caraqueños, donde crecería su interés por los códigos estéticos, semióticos y culturales que allí se manejan.

Según el artista, el no haber calado dentro de los gustos curatoriales de ciertos salones de arte de esos años, hicieron de él una “prostituta del arte” o “artista de las prostitutas”. Y este símil, ya manejado en otras ocasiones, lo concretó en la siguiente idea: para subsistir, las prostitutas venden su cuerpo, mientras que Deva vende su arte.

Para Deva, “la prostitución, al igual que el ser artista, es una labor de pasión, sacrificio, sublimación y entrega: círculo vicioso donde la necesidad subyace a los más bajos instintos y viceversa. Faenas de inesperada similitud que eleva a prostituta y artista a un mismo estatus o rol dentro de la sociedad”.

El nombre “Deva Dásis”, surge de devadasi, una práctica religiosa hindú en la que ciertas mujeres jóvenes eran dedicadas a una deidad. De acuerdo a su casta, se escogían para ser bailarinas, cantantes y sirvientas sexuales de estas deidades. El encuentro de India con el mundo occidental ocasionó que la práctica fuese discutida y censurada hasta su casi extinción, justo cuando el país empezaba a ser colonia británica. Aún se discute si las devadasis son o no objeto de inmoralidad. Hay quienes las apoyan y quienes las rechazan en su totalidad, sobre todo organizaciones en contra de la explotación sexual femenina.

Como creación de Medina, Deva Dásis surgió como consecuencia de conocer de cerca la desconcertante realidad que esconden muchas de las trabajadoras sexuales venezolanas. Puesto que el artista cree en el arte como vehículo de cambios sociales, les pidió a diez prostitutas que pintaran cada una un cuadro, para que fueran posteriormente exhibidos y despertaran así el interés de la colectividad por el tema. Su única finalidad es descriminalizar el ejercicio de estas mujeres y lograr su completa defensa y humanización.

Deva Dásis y sus chicas está compuesta de 34 piezas de Deva Dásis, quien muestra una amplia variedad de estilos y formatos, entre los que se encuentran el acrílico y la tinta china; también hay un homenaje especial a Toulouse-Lautrec denominado “Toulouse-Lautrec Reloaded”, un tributo al famoso dibujante de cómics eróticos Antonio Espinoza Granados y dos ready-mades producto de la admiración del artista por Marcel Duchamp.

También se expondrán 10 obras realizadas por algunas de las chicas que Deva ha conocido en esas andanzas nocturnas por las entrañas de la ciudad; éstas fueron realizadas con técnicas muy elementales, como creyones sobre cartulina que el artista les facilitaba en los mismos locales nocturnos. Estos dibujos, dice el artista, son el fiel reflejo del espíritu de inocencia y belleza que hay dentro de cada prostituta, “mujeres, adolescentes, madres, hermanas, primas, la mayoría de las cuales no tiene opción laboral sino la de sufrir una nefasta realidad en la que están presentes el alcoholismo, las adicciones, el maltrato y la violencia física y mental, todo por el amor de su familia... ¿Seguirá la sociedad recriminándolas y culpándolas públicamente?”.

En el marco de la exposición, para finales de marzo está programado un encuentro entre el sociólogo Roberto Rahamut, Nury Pernía, directora de la Asociación de Mujeres por el Bienestar y Asistencia Reciproca (Ambar) y el artista. El Celarg está ubicado en el cruce de la avenida Luis Roche con la Tercera Transversal de Altamira, en Caracas.

Carlos Medina (Caracas, 1978) es comunicador social y artista plástico egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y Estudios Sancho, respectivamente. Trabaja como redactor creativo en una agencia de publicidad. Durante sus estudios en la UCV desarrolló su primera exposición individual, “Ocio Art”, en la Sala Mariano Picón Salas de la Escuela de Letras, con piezas compuestas por collages, acuarelas y ensamblajes. En el año 2004 participó en el IV Salón Universitario de Arte.

Fuente: Celarg