A los 83 años de edad falleció en Bogotá, el pasado 31 de marzo, el escritor y publicista colombiano Gonzalo Mallarino Botero, uno de los primeros amigos que tuvo el Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, cuando llegó a la capital.
Precisamente, una de sus últimas apariciones en público la hizo en octubre de 2009, cuando se presentó la biografía de su condiscípulo universitario, escrita por el inglés Gerald Martin. En esa oportunidad, Mallarino terminó siendo uno de los protagonistas de la velada, pues tanto Martin como su amigo Álvaro Castaño Castillo recordaron, en más de una ocasión, instantes de su vida al lado de Gabo.
Mallarino accedió a subir al escenario por invitación de Roberto Pombo, director del diario El Tiempo. “Así como Gerald Martin se pasó veinte años investigando la vida de Gabo, yo podría pasarme veinte años hablando de Gabo y contando mentiras que son verdades. Porque la vida de gente como Gabo es una mentira fantástica y maravillosa”, recordó Mallarino esa noche.
Además de dedicarle su vida profesional a la publicidad y al mercadeo, Mallarino fue un destacado promotor cultural, labor que realizó por muchos años desde su columna “Ventana al mundo”, en el diario El Espectador, y que combinó con sus comentarios intelectuales en la emisora HJCK, a la que estuvo vinculado desde su fundación en 1950.
“El gran título de Gonzalo frente a la cultura colombiana es haber sido uno de los primeros colombianos que descubrieron al Gabo, pues era un hombre muy culto, un gran conocedor de la novelística del continente”, comenta Castaño Castillo, quien recuerda que fue precisamente Mallarino quien presentó por primera vez a Álvaro Mutis y al autor de Cien años de soledad.
Esa estrecha amistad con el Nobel le permitió a Mallarino conocer, de paso, a destacadas personalidades que por entonces comenzaban a sonar en el mundo cultural. Uno de ellos fue el pintor Alejandro Obregón, con quien también cultivó una entrañable hermandad. “El Grupo de Barranquilla lo acogió con calidez por su cultura, su simpatía y por su sentido de amistad”, destaca Castaño.
Descendiente de una tradicional familia bogotana, Mallarino Botero se casó con Beatriz Flórez, con quien tuvo cinco hijos: Felipe, Claudia, Gonzalo, Fernando y Camila.
Fuentes: El Colombiano • El Tiempo