Francesc Serés y Carles Miralles obtienen el galardón en las categorías de narrativa y poesía catalanas. Los premios correspondientes para autores vascos y gallegos recayeron sobre Fermín Etxegoein y Juanra Madariaga, y sobre Xabier Quiroga y Luz Pozo Gaza, respectivamente.
El escritor hispano argentino Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) ha sido galardonado este 17 de abril con el Premio de la Crítica por su novela El viajero del siglo, que recibió también el premio Alfaguara en 2009. Asimismo, en la categoría de poesía, Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) ha recibido el galardón por Fámulo, publicado por la editorial Tusquets.
Neuman se impuso a Antonio Muñoz Molina, Luis Mateo Díez y Javier Cercas en la recta final de este galardón, que otorga la Asociación Española de Críticos Literarios y que no tiene dotación económica, aunque es considerado uno de los más prestigiosos del panorama literario español.
Neuman se encontraba en un congreso literario en Antequera cuando recibió la noticia. “Me parece imposible haberlo ganado con los escritores que se encontraban en la final”, agregó. El viajero del siglo es una larga novela, ambientada en la Alemania del siglo XIX, que ha sido definida por su autor como “una relectura contemporánea de la tradición decimonónica”.
“Creo que el presente se compone de una relectura del pasado”, prosigue el escritor, que vive en Granada desde los 13 años. “Me da la impresión de que vivimos en una especie de dicotomía: o haces una novela clásica o haces una novela experimental que hable de Internet. A mí me interesa mucho mezclar estas dos tendencias y es lo que quise hacer con El viajero”, explicó.
A pesar de su juventud, Neuman es autor de un ingente obra literaria y ha tocado la novela, el relato corto, la poesía, el ensayo y el periodismo. Con 22 años publicó su primera novela, Bariloche, finalista del Premio Herralde. Sus siguientes obras fueron La vida en las ventanas (finalista del Premio Primavera) y Una vez Argentina.
Es autor, también, de los libros de cuentos El que espera, El último minuto y Alumbramiento. Como poeta ha publicado los poemarios Métodos de la noche (premio Antonio Carvajal), El tobogán (premio Hiperión), La canción del antílope o Mística abajo, así como la colección de haikús Gotas negras y los Sonetos del extraño. Es también autor del libro de aforismos y microensayos El equilibrista (Acantilado, 2005) y de una traducción del Viaje de invierno, de Wilhelm Müller (Acantilado, 2003), del que extrajo cierta inspiración para El viajero del siglo.
Ferrer Lerín, por su parte, es “uno de los poetas más originales y problemáticos de la segunda mitad del siglo XX”, como ha sido definido por su propia editorial. Original por la brevedad y dispersión temporal de su obra y por su salida del mundo literario para dedicarse a su gran pasión, la ornitología.
Es autor de los libros de poesía De las condiciones humanas (1964), La hora oval (1971) y Cónsul (1987), que agrupó en el volumen Ciudad propia (2006). Entre sus obras en prosa, destacan la novela Níquel (2005), El Bestiario (2007) y las bibliofilias y facsímiles que componen Papur (2008). Es uno de los personajes que aparecen en el libro de Enrique Vila-Matas Bartleby y compañía.
En la categoría de narrativa catalana el ganador fue Francesc Serés, con la obra Contes russos (Cuentos rusos) y en poesía el galardonado ha sido L’ombra dels dies roja (La sombra de los días rojos), de Carles Miralles. Autokarabana (La autocaravana), de Fermín Etxegoein, y Eroriaren logica (La lógica caída), de Juanra Madariaga, se han llevado los premios, respectivamente, en el apartado de lengua vasca. Los triunfadores en la modalidad de gallego han sido, en narrativa, O cabo do mundo (El cabo del mundo), de Xabier Quiroga y, en poesía, Deter o día cunha flor (Detener el día con una flor), de Luz Pozo Gaza.
Ángel Basanta fue el presidente del jurado, en el que participaron unos 30 críticos literarios de toda España de diferentes medios de comunicación. En sus más de 50 años de historia, han logrado este galardón autores como Camilo José Cela, Ana María Matute, Javier Marías, Antonio Muñoz Molina o Gonzalo Torrente Ballester.
Fuentes: El País • La Razón