Una liricografía inédita de Rafael Alberti compuesta por una carpeta ilustrada con un poema, dibujos y una partitura dedicada al “Momento musical” de Franz Schubert, regresó restaurada el pasado 28 de abril a la Fundación Rafael Alberti, en el Puerto de Santa María (Cádiz), después de que la Junta de Andalucía la adquiriera por 6.000 euros.
“Imagino la gran alegría que sentiría Rafael de tener algo así entre sus manos”, comentó su viuda, María Asunción Mateo, al recibir esta pieza fechada en 1920, cuando el autor de Marinero en tierra tenía 18 años.
En julio de 2009, un sobrino nieto de Alberti (1902-1999) se puso en contacto desde Venezuela con María Asunción Mateo, que preside la fundación, y ofreció la posibilidad de vender la obra por 6.000 euros.
“Todos los días nos mandan cosas insólitas, algunas falsas y otras auténticas”, contó Mateo, quien al comprobar la autenticidad de esta pieza sintió tal “ilusión”, que pensó: “Esto no puede quedar así”, y pidió ayuda a las administraciones porque la fundación no tenía dinero para comprarla.
El consejero de Cultura, Paulino Plata, explicó en la presentación de la “liricografía”, celebrada en el Museo Provincial de Cádiz, que la Dirección General de Libro, Archivos y Bibliotecas gestionó su adquisición, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) su restauración y el Centro Andaluz de Documentación Musical se encargó de asesorar y catalogar la obra para su depósito en la fundación.
“No hay mejor lugar para esta pieza que la fundación, allí se sentirá en familia”, apuntó el consejero, después de explicar que esta carpeta ejemplifica la relación de Alberti con las corrientes vanguardistas en su primera etapa plástica, de 1919 a 1923, de la que apenas existe “una veintena de obras”.
La liricografía se compone de cuatro cuartillas de cartón pintadas con acuarela por ambas caras y cosidas con un cordel negro de algodón, y contiene una poesía ilustrada titulada “Momento musical” y dedicada a Mari-Elena, y una partitura manuscrita y acompañada de dibujos de “Momento musical, Opus 94, número 3 (D.780)”, de Schubert, en tres páginas.
La obra estaba en “aceptable estado de conservación” y tan sólo ha sido necesario un ligero tratamiento de limpieza, arreglar algunos desgarros y sustituir el cordel que une las páginas, además de fabricar una caja a medida con materiales de conservación.
La viuda de Rafael Alberti explicó que cada vez que el poeta veía una obra realizada hace tiempo y que volvía a sus manos, decía: “Cuánto he trabajado”, tanto que ella asegura que es “muy difícil” reunir todo.
“Todos los grandes artistas se resisten a etiquetas”, afirmó el consejero andaluz. Y Rafael Alberti, como tal, cultivó muchas de ellas. Desde niño copiaba en Madrid cuadros de Velázquez o El Greco, y, fascinado por las notas musicales, le regaló a su madre, que tocaba el piano, la primera liricografía.
Para el autor de La arboleda perdida, la música estaba “por encima de todas las artes”, seguida de la pintura y de la literatura. “Estaba uniendo el signo y la palabra”, explicó su viuda.
Algo que marcó también a muchos de sus coetáneos y que cuenta ahora con una nueva muestra, este “Momento musical” que tanto para ella como para el consejero, es “una joya” que se convertirá, junto una edición facsímil que se está preparando, en el centro de los actos de celebración, el próximo 16 de diciembre, del 108º aniversario del nacimiento del poeta gaditano, que también es el Día de la Lectura en Andalucía.
Fuente: EFE