La Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de Argentina dejó de tener el pasado lunes 3 de mayo el nombre del escritor antisemita Gustavo Martínez Zuviría, algo que reclamaban desde hace años organizaciones sociales y la comunidad judía del país.
La Hemeroteca Nacional lleva ahora el nombre de Ezequiel Martínez Estrada, “un escritor universalista de la condición argentina e inventor de formas narrativas y ensayísticas emancipadas”, subrayó el jueves 6 el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González.
La medida fue recibida “con beneplácito” por la comunidad judía de Argentina, la segunda más numerosa de América detrás de la de EUA, según el vicepresidente de ese colectivo, Ángel Schindel. El dirigente judío remarcó que Martínez Zuviría, fallecido en 1962, “era un conocido antisemita de ideas extremistas”.
Martínez Zuviría, simpatizante del franquismo español que escribía bajo el seudónimo “Hugo Wast” y dirigió la Biblioteca Nacional desde 1931 a 1955, era “el máximo tótem del antisemitismo argentino”, comentó González.
Durante su gestión, en la que fue condecorado por el régimen del dictador español Francisco Franco, “impartió vehementes opiniones militantes de carácter discriminatorio: su antisemitismo de combate fue notorio y no se limitó a sus novelas”, subrayó González.
Se calcula que “Hugo Wast” vendió unos tres millones de ejemplares de su decena de novelas, entre ellas Oro y El kahal, inspiradas en el antisemita y apócrifo Protocolo de los sabios de Sión.
El cambio de nombre de la Hemeroteca Nacional argentina se hizo durante un acto con la asistencia de un centenar de empleados de la biblioteca, representantes de la cultura y de organizaciones sociales en la sede de la institución, en el barrio de Palermo, en la zona norte de Buenos Aires.
Las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora consideraron que el cambio constituye un “acto de memoria, verdad y justicia”, como apuntó Taty Almeida, dirigente de esa asociación humanitaria.
Argentina fue refugio de criminales nazis, entre ellos Adolfo Eichmann, responsable del exterminio de judíos en Polonia, quien en 1960 fue secuestrado en Buenos Aires por espías israelíes, quienes lo trasladaron a Israel, donde fue juzgado y ejecutado en 1962.
Fuente: EFE