Letras
Cinco sonetos

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Textura de la voz

Oculto tras la memoria del sino,
Vacío en la conciencia inconsistente,
Encrucijada del sentir ausente,
Huida errante del proceder ladino.

Ocaso de un morir vespertino,
Cuando la entraña ya nada siente,
Se hace el ser al vivir inapetente,
Truncado en las espinas del camino.

Recorrido tras de la esquiva gloria,
Y es dolor también a veces el verso,
Y crear es luchar contra la historia.

Un ímpetu queda en el libro inmerso,
Etéreo retazo de la memoria,
Inquieta voz de un espíritu terso.

 

A un corazón cansado

Latidos que son ritmo acompasado,
Que el ser derrocha de vida instantes,
Sístoles y diástoles vacilantes
De un corazón por sentir humillado.

Es un órgano duro que ha pecado,
Que ha sufrido, que ha muerto casi antes,
Que ha reído, que ha tenido amantes,
Que a envejecer hace tiempo ha empezado.

Es piedra a veces que nada escucha,
También susurro devoto que reza,
Viejo músculo que por vivir lucha.

Selva de sangre, torrente, maleza,
Ímpetu furioso de alma ducha,
Fiel reflejo de su antaña grandeza.

 

Refugiado en el verso

Acariciar un sueño solamente
Como dedos que el destino abrazasen,
Como brasas de esperanza que abrasen
Calentando la frialdad del presente.

Despertar de un halo incipiente,
Como caricias que enamorasen,
Destellos que tras su luz llenasen
Con la dicha de la ilusión mi mente.

Espero sólo ser ya fantasía,
Sólo recuerdo o dulce desvarío
Lejos de la cruel realidad del día.

Alejar mi alma del mundano lío
Que nos envuelve en su red y hastía,
Amparado tras de un verso el brío.

 

Esperanza de escarcha

Cuarenta golpes parecen callados
Si todo es látigo o fustigamiento,
Un brote de pena es cualquier momento,
Mil seres son por el yugo humillados.

Mil pensamientos por la ira cercados,
Intentando encontrar el fundamento
De la vida, un instante, un momento,
Odios ya para vivir engendrados.

Son historias que el tiempo desvanece,
Delirios que ahora se hacen poesía,
Una ilusión que en la entraña crece.

Después de la noche llega así el día,
Morir el alma a veces parece,
La esperanza también se vuelve fría.

 

Soplo de verso

Un viento que sopla en el presente,
Brisa es que entre recuerdos acaricia,
Luz vacilante que su senda inicia,
Entraña que su despertar presiente.

Es del verso el embrujo caliente,
La magia de su realidad ficticia,
La flor de su esencia que al sentir vicia,
Que deja impronta en del ser la frente.

Es aire nuevo, esencia novedosa,
Presencia de una dicha antes distante,
Voz que se torna de vida celosa.

Ente que es de nuestro sueño causante,
En su falta todo es de olvido fosa,
Anhelo entre lágrimas errante.