Luego de un arduo trabajo de recopilación, este sábado 3 de julio fue publicado el Diccionario del corrupto de la lengua, realizado por el Capítulo Chileno de Transparencia Internacional, Chile Transparente, para generar debate público sobre la transparencia en la vida diaria de los chilenos, invitando a revisar críticamente si la pillería constituye un elemento constitutivo de la cultura de ese país.
La publicación forma parte de una campaña ciudadana efectuada por Chile Transparente durante el verano pasado con el propósito de sumar a la ciudadanía al esfuerzo por promover la transparencia en el país. Más de 45.000 personas participaron en esta iniciativa y se recibieron casi 1.000 expresiones referidas a pillerías y faltas de transparencia en la vida diaria de Chile.
“La recopilación de los mejores cien en un diccionario apunta a evitar estas prácticas y a fortalecer una cultura basada en la transparencia”, afirma Chile Transparente en una nota de prensa. “Es un llamado a reprobar socialmente los pitutos, arreglines, chanchullos, colgados, falsificativos y tantas otras chuecuras que finalmente causan un daño social importante”.
“Aceitar la máquina”, que alude a la acción de sobornar a los funcionarios de algún organismo público, o la otra cara de la moneda, “Sólo los pajaritos cantan por amor”, con la que el funcionario advierte que espera una retribución a cambio de un favor, son algunas de las expresiones recogidas en el libro.
También “Cómo vamos ahí”, con significado similar a la anterior; “Ese chancho no da manteca”, frase típica del corrupto cuando anda tras una recompensa y no se produce la coima, lo que provoca su indignación; o “¿Le sirve el boleto?”, pregunta que formulan mayoritariamente los auxiliares de buses interprovinciales a muchos usuarios y que alude a la clara intención de no entregar dicho comprobante a cambio de cancelar un valor inferior a la tarifa real, lo que permite “recortar” la recaudación total del día o del viaje para usarla en beneficio propio. Para finalizar la “hazaña”, el auxiliar “sugiere” al pasajero que “si viene el inspector, hágase el dormido”.
Fuente: Chile Transparente