Una carta inédita escrita por Miguel de Unamuno en 1902, cuando era rector de la institución académica salmantina, regresó a Salamanca desde Nueva Zelanda el pasado 5 de julio. La carta, con más de un siglo a sus espaldas, fue entregada por el cónsul honorario de España en Auckland, Antonio Regueiro Díaz.
La misiva está fechada el 7 de diciembre e iba dirigida a un hombre llamado “Don Juan”, destacó el cónsul, sin especificar quién era el personaje en cuestión. Según Regueiro, durante el viaje a Auckland de una delegación de la Universidad de Salamanca (Usal), el pasado febrero, se iniciaron las gestiones para que la carta pudiera regresar al mismo lugar del que salió hace más de un siglo. Ahora pasará a formar parte del amplio legado que se guarda en la Casa Museo del autor vasco, propiedad de la institución académica.
El diplomático, que pronunció el discurso inaugural de los Cursos Internacionales de la Usal, señaló que se trata de un escrito “muy viajero, que ha estado en diferentes colecciones de todo el mundo, sin que se supiera muchas veces el valor que tenía”. Para Regueiro, es “una página viva de la universidad, que regresa a ella con 108 años de peregrinaje por todo el mundo”, y que pasará a ser depositada en Salamanca “como reconocimiento por la acogida dispensada”.
Con el membrete impreso de “El Rector de la Universidad de Salamanca. Particular”, Unamuno intercambia con “Don Juan” opiniones sobre los gustos poéticos del escritor y desvela que sus poetas favoritos son los ingleses, a los que lee con intensidad.
El regreso de esta carta se suma a la donación hecha efectiva días antes, el 1 de julio, por la familia del escritor, que ha entregado a la Usal una serie de obras de arte sobre Unamuno para que pasen a formar parte del patrimonio artístico de la institución académica, en una ceremonia realizada en el Salón Rectoral de la Casa Museo Unamuno en Salamanca, con la presencia del rector de la universidad, Daniel Hernández Ruipérez, y los biznietos de Miguel Unamuno, Enrique y Fernando Santos Unamuno.
Las obras cedidas son principalmente esculturas como la “Ninfa con lira”, realizada en bronce fundido a la cera perdida, de 58 centímetros de altura, presentada con el nombre de “Hors de Concours” en la Exposición Universal de París de 1900 y con la que su autor, Mathurin Moreau, ganó la Medalla de honor del certamen. Además, el artista y profesor de la Universidad de Salamanca, Eusebio Sánchez Blanco, cedió a la institución académica un retrato de Carmen Unamuno Adarraga.
Fuentes: El Correo • Europa Press