La prestigiosa titiritera argentina Sarah Bianchi, reconocida impulsora de esa disciplina a escala internacional, falleció este 6 de julio en Buenos Aires a los 88 años, informó la Fundación Mane Bernardo-Sarah Bianchi, que era presidida por la artista.
Los restos de Bianchi, quien además era actriz y directora, fueron velados en el Museo Argentino del Títere, en la capital argentina, y que fundara el 5 de noviembre de 1983 junto a Mane Bernardo, su compañera en los retablos y en la vida.
Bianchi nació en Buenos Aires en 1922. Fue Profesora de Letras y, desde muy joven, ocupó distintos cargos docentes en el Teatro Nacional de Títeres del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (Inet). Inició su carrera artística como pintora, al exponer en salones nacionales, municipales y provinciales desde 1940, y realizar también exposiciones individuales.
Tuvo bajo su responsabilidad, también, la Cátedra de Títeres en la Facultad de Psicopedagogía de la Universidad del Salvador; se desempeñó como profesora de teatro y mimo en el Instituto Vocacional de Arte de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y como profesora de mimo y pantomima en la Escuela Municipal de Arte Dramático, entre otros.
En 1947 fundó, junto a Mane Bernardo, su propio Teatro de Títeres, con el que cumplieron una amplia labor en temporadas teatrales, así como giras por diversos países. Paralelamente se dedicó a la actividad periodística y literaria en las revistas Sur, Lyra y Saber Vivir, y también tradujo textos de narrativa, técnicos de teatro, además de notas y comentarios.
Participó en todas las emisoras de radios y canales de televisión de ámbito nacional en su país y, con sus espectáculos, realizó funciones en las principales salas de teatro de la capital y el interior, así como también en el exterior en “Puppetteres of America” (EUA) y “Opera dei Burattini” (Italia), y luego una gira por 14 países patrocinada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. En Estados Unidos, a comienzos de los años 60, Jim Henson —el creador de Plaza Sésamo—, elogió su trabajo.
Siempre buscó ir más allá de las convenciones tradicionales del arte titiritero, incluyendo además en su repertorio obras para público adulto provenientes de la dramaturgia universal.
En 1997 fue declarada “Amiga Permanente de los Niños” de la Ciudad de Necochea y desde entonces se instituyó en esa ciudad el premio “Mane-Sarah” al Mejor Titiritero.
En los últimos tiempos, Bianchi había recogido una gran cantidad de galardones por su trayectoria. Fue premiada en la Fiesta Nacional del Teatro en 2006. Dos años antes había recibido el premio Trinidad Guevara a la trayectoria. También obtuvo el Konex y la “Faja de Honor” de la Sociedad Argentina de Escritores.
En 2007 el Instituto Nacional del Teatro publicó sus obras completas bajo el título Teatro, títeres y pantomimas.
Recibió igualmente el Premio Argentores por sus 50 años de teatro, el Premio María Guerrero a la Trayectoria; fue reconocida como Ciudadana Ilustre por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires; el Premio a la Trayectoria, otorgado por el Instituto Nacional del Teatro y el Premio Pablo Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores.
Fuentes: Clarín • Diario Los Andes • DPA