El escritor peruano Antonio Cisneros recibió el pasado 12 de julio, en el Palacio de La Moneda, sede del gobierno chileno, el Premio Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda”, dotado con 30 mil dólares, en un acto encabezado por el presidente Sebastián Piñera, quien destacó que “Cisneros hoy, Neruda ayer, han creado con palabras, un mundo nuevo”.
El jurado, compuesto por Ernesto Cardenal, Delia Domínguez, Adriana Valdés, Arturo Corcuera, Alfredo Fressia y el ministro de Cultura de Chile, Luciano Cruz-Coke, escogió a Cisneros por ser uno de los escritores más preocupados del quehacer y generar un diálogo intercultural.
“Nuestro compromiso no sólo tiene que ver con reconocer su creación, sino también con lograr que sus obras sean leídas, y ahí tenemos un gran camino por recorrer”, recalcó el mandatario.
“En esto estamos trabajando con mucha fuerza, en el desarrollo de un plan de lectura que haga que todos los chilenos, los peruanos y los latinoamericanos y el mundo entero pueda disfrutar del talento, del genio, del compromiso de hombres como Pablo Neruda y Antonio Cisneros”, sostuvo.
“Fue un tremendo cataclismo de belleza que se arremolinó en mi pobre almita de esos días”, dijo Cisneros al recordar cuando conoció los versos de Pablo Neruda, en su juventud. “La poesía de Neruda acabó por convertirse en parte imprescindible de mi vida”, señaló. Minutos después, despertaba risas al contar cómo siguió por las calles a un hombre que había comprado su libro en una tienda. Era su “primer lector”, y quiso saber cuáles eran sus rutinas e incluso qué comía.
El autor de Canto ceremonial contra un oso hormiguero vio el acto como un reconocimiento a todos los poetas, y al recordar que hace unos años recibía también el Premio José Donoso, dijo: “Estoy destinado a ser protegido por los dioses de Chile”.
“¿Qué hace que la poesía siga existiendo?”, continuó Cisneros. “Es que cada vez que se dicen las cosas, se dicen de una manera distinta. En el fondo, la poesía es la lucha contra el lugar común. No es más que eso que dice la gente cuando lee o escucha los versos: ‘¡Ay, caramba! yo quería decir eso, pero no sabía cómo’. En el cómo está la poesía”.
“He sido muchos poetas en mi vida”, confesó Cisneros al final de su discurso. “Tengo colegas que reescriben sus poemas. Yo no, hay que respetar a ese muchacho de 18 años o a ese cuarentón. Son personas distintas, cada una en su momento. Lo que sí, todas tienen esa conmovedora, y a veces chiflada, vocación por la creación y el testimonio mediante la palabra”.
Además del premio, que recibieron en ediciones anteriores el mexicano José Emilio Pacheco (2004), el argentino Juan Gelman (2005), el peruano Carlos Germán Belli (2006), la cubana Fina García-Marruz (2007) y la chilena Carmen Berenger (2008), Cisneros verá editada en marzo del año próximo una antología poética, que se distribuirá en bibliotecas públicas.
Fuentes: Cooperativa.cl • EFE • El Mercurio