La escritora Margo Glantz se convirtió el pasado 30 de agosto en la primera mexicana en ganar el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2010, por decisión de un jurado compuesto por Juan Cruz Ruiz (España), Diamela Eltit (Chile), Cecilia García Huidobro (Chile), Ana María González Luna Corvera (México/Italia), Darío Jaramillo Agudelo (Colombia), Pedro Meira Monteiro (Brasil/Estados Unidos) y Sara Poot Herrera (México/Estados Unidos), quienes destacaron la “obra brillante y activa” de la autora de Síndrome de naufragios y El rastro, entre muchos otros libros, “que actúa como referente indispensable para nuevas generaciones de escritores”.
El Premio FIL, que este año celebra veinte ediciones, está dotado con 150 mil dólares y se entregará a Margo Glantz durante la inauguración de la Feria de Guadalajara, el próximo 27 de noviembre.
El anuncio se hizo público en una conferencia de prensa en la que participaron Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta); Marco Antonio Cortés Guardado, rector de la Universidad de Guadalajara; Alejandro Cravioto, secretario de Cultura de Jalisco, en representación del gobernador Emilio González Márquez; Aristóteles Sandoval, alcalde de Guadalajara; Héctor Vielma, presidente municipal de Zapopan; Raúl Padilla López, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL); Joaquín Díez-Canedo, director del Fondo de Cultura Económica y representante del fideicomiso del Premio; Ana María González Luna, en representación del jurado; Nubia Macías, directora de la FIL, y Dulce María Zúñiga, coordinadora del premio.
“Sus propuestas en torno a la crisis y frontera de los géneros mediante poéticas fundadas en la fragmentación”, así como en “el acopio de discursos provenientes de diversas disciplinas (música, artes visuales, mass media, entre otras)”, fueron algunas de las razones esgrimidas por los jueces, quienes también subrayaron la “extensa trayectoria literaria” y el trabajo de Glantz por “la renovación del ensayo y la narrativa”.
“Margo Glantz ha puesto en evidencia la identidad latinoamericana como un viaje acabado e inacabable de múltiples realidades sociales, que generan un continente móvil que permite la vigencia de la lengua y su conexión múltiple con el mundo”, continúa el veredicto.
Nacida en Ciudad de México el 28 de enero de 1930, Glantz es autora de una extensa obra literaria que incluye, entre otros libros, Las mil y una calorías, novela dietética; Doscientas ballenas azules; Las genealogías, y Síndrome de naufragios, con el que obtuvo, en 1984, el Premio Xavier Villaurrutia. Es autora de El rastro, novela por la que en 2003 le fue concedido el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, que recibió en el marco de la FIL Guadalajara. Junto a su carrera literaria también se ha desempeñado como periodista y desde 1958 imparte clases en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam).
La escritora ha recibido también el Premio Nacional de Ciencias y Artes y, en enero de este año, con ocasión de sus ochenta años de vida, la Medalla Oro de Bellas Artes. Para el jurado del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, la obra de Glantz “configura espacios mezclados en donde emerge el sujeto femenino ya regido por las normativas del saber, o bien por los impulsos del cuerpo y sus eróticas”. En el fallo se destaca por último que “el ‘yo’, en la escritura de Glantz, muta velozmente y da lugar a una obra brillante y activa, que actúa como referente indispensable para nuevas generaciones de escritores”.
“Estoy muy feliz de recibir el premio y agradezco muchísimo a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, al premio y a los jurados que generosamente han decidido otorgármelo”, dijo la escritora mexicana Margo Glantz, vía telefónica, desde Ciudad de México.
“Soy la tercera mujer que lo recibe, pero la primera mexicana, y este año cumplo ochenta. Para mí, 2010 ha sido un año maravilloso, aunque hayan muerto amigos entrañables y mi país se haya convertido en zona de derrumbe”, explicó la escritora, quien agregó que se siente orgullosa de “haber sido precedida en este camino por mis admiradas y queridas amigas, la novelista brasileña Nélida Piñón y la poeta argentina Olga Orozco. Me gustaría pensar que comparto este premio con escritoras mexicanas y latinoamericanas como Nelly Campobello, Elena Garro, Idea Vilariño, Blanca Valera, Amanda Berenguer, Marisa di Giorgio”.
“Tu premio engrandece al propio premio, al idioma y a México”, le dijo Consuelo Sáizar a Glantz, y bromeó con la escritora al decirle: “Aunque ya habitabas el Olimpo de las letras, ahora tienes con todo merecimiento tu carta de ingreso”. La respuesta de Glantz fue en el mismo tono: “Me da gusto que me hayas colocado en el paraíso”. La autora agregó que en su opinión, y como dijo en su momento Fernando del Paso, también ganador de este reconocimiento, el premio “debería seguir llamándose Rulfo”. Como dato curioso agregó que la silla que hoy ocupa en la Academia Mexicana de la Lengua fue de Gorostiza y luego del propio Rulfo.
Minutos antes de que se diera a conocer el fallo, el rector de la Universidad de Guadalajara, Marco Antonio Cortés Guardado, señaló que el ganador sería “una figura literaria que quedará grabada siempre en la memoria institucional de nuestra casa de estudios”. Consuelo Sáizar, por su parte, destacó el orgullo y satisfacción de “haber apoyado de manera decidida el llamado de la Universidad de Guadalajara y sumarse al esfuerzo colectivo” que, para el mundo de las letras, representa este galardón. A dos décadas de su creación, señaló la presidenta del Conaculta, el FIL de Literatura en Lenguas Romances “es uno de los más prestigiados y anhelados”.
Fuente: FIL