El escritor sevillano Eliacer Cansino se hizo merecedor, este 22 de octubre, del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2010, concedido por el Ministerio de Cultura de España y dotado con 20.000 euros, por Una habitación en Babel, una novela que ya mereció en 2009 el Premio Anaya.
Cansino (Sevilla, 1954) reconoció estar entusiasmado por la fortuna que le ha traído el libro, una propuesta por la que asoman asuntos como la inmigración, la pobreza o la injusticia que demuestra que las novelas destinadas a jóvenes “no tienen que ser edulcoradas” y pueden hablar de cuestiones trascendentes.
“Ésa ha sido siempre una de mis inquietudes: el tratamiento de los temas, que en la novela juvenil puedes plantear problemas existenciales, preguntas filosóficas”, admite un autor preocupado igualmente por insuflar “calidad literaria” a sus creaciones y por que éstas puedan ser entendidas tanto por los adolescentes como por los adultos.
La acción de Una habitación en Babel describe la convivencia en una torre de pisos, un edificio “tumultuoso, lleno de vida y problemas” en el que se instala Ángel, un profesor de filosofía que empieza a descubrir otra realidad en el trato diario con otros personajes inmigrantes.
La narración es una novela coral en la que se encuentran distintas maneras de encarar la existencia, entre quienes luchan por salir adelante y los que buscan un sentido a sus días, según explicó el escritor en la presentación del libro en Sevilla, celebrada en abril de 2009.
Cansino es catedrático de filosofía. Su obra se ha centrado en la literatura infantil y juvenil con títulos como El lápiz que encontró su nombre (2005), Un desastre de película (2005), El gigante que leyó El Quijote (2005), Sesión golfa (2007), Leyendas de Bécquer contadas por Eliacer Cansino (2008), Mis primeras leyendas de Bécquer (2008), Una habitación en Babel (2009), Ok, señor Foster (2009) o Julián tiene miedo (2009).
Ha escrito también novelas como La apuesta de Pascal (2004) o Acero inolvidable (2005). Su obra ha merecido todo tipo de reconocimientos, entre los que están el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil (2009) por Una habitación en Babel o el Premio Alandar de Narrativa Juvenil (2009) por Ok, señor Foster.
El Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil distingue el mejor libro de literatura del género publicado en cualquiera de las lenguas oficiales que se hablan en España. El jurado estuvo presidido por el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, e integrado por Salvador Gutiérrez Ordóñez, Darío Xohán, José Manuel López Gaseni, Josep María Aloy, Asun Agiriano, Marilar Aleixandre, Carmen Posadas, María Penedo, Anatxu Zabalbeascoa y los dos últimos autores galardonados: Alfredo Gómez Cerdá, ganador en la edición de 2009, y Agustín Fernández Paz, merecedor del premio en la convocatoria de 2008.
Fuentes: Diario de Sevilla • El Mundo