Letras
Tres poemas

Comparte este contenido con tus amigos

Amiga

Porque me diste el tiempo y el motivo
de enamorar mi oído con tu risa
que como una ritual antigua misa
rezó en mi intimidad su corte esquivo,

porque con tu palabra el ser que vivo
fuiste indagando el modo y en precisa
inquisitoria armada, tan de prisa
me regalaste dulce y sensitivo

el corazón de amiga que se expande
con la grandeza del sentir sereno,
diciéndome cuánto es su amor de grande,

debo aceptar el gesto tan ameno
en que uncido a tu paso el mío ande
y en lazos de amistad se sienta pleno.

 

Necedad

Para que el mundo mire sus extremos
y pueda ver los límites que ignora,
busca el signo guardado en su Pandora,
y sólo halla vocablos, los blasfemos.

En el mar de la duda con sus remos,
navega hacia la luz, la redentora,
hallando disonancia atronadora
y propone que luego la diremos.

El cielo en un despliegue de paciencia
dispensa la soberbia del embate
haciendo entronizar nuestra elocuencia.

En esa tesitura se debate
con bellaco furor toda la ciencia,
en tanto regresiva cuenta late.

 

Tiempo

Por signado de allende las fronteras,
acepto el predestino establecido
cada vez que el llamado y el latido
manifiesta sus fuentes verdaderas.

Lo que el cosmos resume en sus esperas
como instante en su cómputo sabido,
fortalece el efímero sentido
que medimos por siglos y por eras.

Contrapongo la lógica costumbre
de la espera sumida por la urgencia
al destino tornado en mansedumbre.

Si tan sólo le diéramos creencia
al sitial verdadero que por lumbre
nos da el tiempo, hallaríamos la esencia.