En febrero de 2011 se pondrá en marcha Biblits, que espera convertirse en la primera librería planeada exclusivamente para la venta de libros digitales en español, y que tiene entre sus planes conseguir que, un buen día, comprar un libro legalmente sea más fácil y rápido que buscar una copia pirata en Internet.
Feli Dávalos y Eduardo Ávalos, dos de los socios fundadores de Biblits, y quienes visitaron Guadalajara durante la Feria Internacional del Libro (FIL) para hacer tratos con grupos editoriales, explicaron que su proyecto tiene la intención de que el público perciba al libro digital como un objeto obtenido legalmente, y con el que se pueda hacer lo que se le antoje al usuario, siempre que no implique lucro.
Los fundadores de la librería explicaron que están por cerrar negociaciones con editoriales mexicanas independientes, pero con catálogos interesantes. Les llama la atención “la literatura independiente de México e Hispanoamérica; estamos hablando con sellos españoles y sudamericanos, y queremos acercarnos a la comunidad hispanohablante en Estados Unidos”.
Según detallaron, su intención es crear “una plataforma digital” para ofrecerle a los editores la oportunidad de hacer e-books en contacto directo con los autores; y la segunda, servir como tienda en Internet y canal de distribución legal.
“La idea es salir al público en febrero con más de 250 títulos”, explicaron Ávalos y Dávalos. “Es un proceso largo porque los editores, a su vez, tienen que hablar con sus autores y plantearles el tema de los derechos digitales. La idea es ofrecer una comunidad en torno al libro electrónico, y lo que nosotros ofrecemos es una estrategia de marketing integral que incluya redes sociales, blogs, periódicos en línea, podcasts”.
La discusión sobre los derechos digitales es el gran tema pendiente. “Es un tema muy virgen, todavía no se termina de plantear una legislación concreta”, explicaron. “Los tratos que tradicionalmente hacían los editores con los autores no contemplaban los derechos digitales y eso se tiene que replantear”.
Según su explicación, el problema es que el libro digital “da miedo” y todavía no hay claridad acerca de sus ventajas. Se nota, dicen Ávalos y Dávalos, sobre todo con los autores más reconocidos y vendidos: les preocupa que sus libros sean pirateados, distribuidos ilegalmente sin que les reporten ganancias.
En cambio, “el editor y el autor independientes no tienen muchos prejuicios: quieren vender, pero sobre todo quieren que se les lea. Y seamos sinceros: la historia del libro se ha basado en el intercambio, en las recomendaciones: te presto este libro, te regalo este libro”.
Biblits, pues, recomienda a los editores con los que negocia que se abran al beneficio del público: que le den la espalda al famoso DRM (Digital Rights Management, que significa gestión o manejo de derechos digitales), que es el tipo de protección que impide copiar parcial o totalmente el archivo que el usuario ya compró. Bajo el modelo de Biblits, pues, un usuario podría comprar un libro digital y, luego, si se le antoja, copiarlo y regalárselo a cuantas personas se le antoje. El objetivo es que el libro circule más.
“La idea es que sea más fácil comprar un libro que descargarlo gratis. Creemos que existe una gran cantidad de títulos que no tienen la difusión que merecen por cómo funcionan tradicionalmente las librerías. Existe un gran público dispuesto a leer este tipo de literatura y garantizar al autor que se va a crear un mayor vínculo, por ejemplo, a través de las redes sociales”, explica Ávalos.
Los dos fundadores de Biblits afirman que su esquema puede ser comercialmente exitoso: “Las cifras con las que contamos ahorita son las de Amazon, el gigante del e-commerce, y el año pasado rompió la barrera del millón de dólares en venta de libros. Es decir, hay un mercado fuerte. En México hay cifras de que hay más de 800.000 iPads, cada día hay más lectores en pantalla. ¿Por qué no tienen un e-book? Porque nadie se los ha ofrecido”.
Todavía más, los dos fundadores de esta librería virtual están convencidos de que “el e-book va a repuntar. Nunca va a sustituir el libro impreso: son sólo opciones de lectura distintas. Definitivamente el impreso se volverá un objeto más caro, porque, entre más e-book se vendan, la producción del libro será más cara, pero convivirán pacíficamente”.
Cuando comience a funcionar, en febrero de 2011, Biblits ofrecerá libros electrónicos o e-books, en español, para cualquier tipo de dispositivo en el que puedan ser leídos: desde e-reader hasta una computadora regular, pasando por teléfonos móviles y otros gadgets. “La idea es que cualquier persona que tenga una pantalla pueda descargar el libro”.
Los fundadores de Biblits aseguran que los libros digitales serán más baratos que muchos impresos: “Estamos haciendo la recomendación, que por supuesto depende del editor, de no pasar la barrera de los 10 dólares por libro. Por concepto, el e-book debe ser más barato, porque el editor se ahorra entre 30 y 40 por ciento de los costos”.
El e-commerce permite eso: hacer un trato directo autor-editor-librería. De acuerdo con los promotores de esta librería virtual, la idea es conservar la calidad del producto final: “Hay una mala idea de que el e-book puede brincarse al editor, que directamente un autor puede comercializar su libro, pero nosotros estamos completamente convencidos de que la labor del editor es indispensable. Tiene que haber un trabajo de curaduría, de diseño, y eso lo hace el editor”.
Hacer un e-book, por otro lado, no significa nada más escanear un libro y subirlo a la red. “Hay todo un proceso de edición”.
En Biblits, aseguran sus fundadores, se pueden hacer “entre cuatro y seis libros digitales por semana. Nosotros garantizamos que el libro que vamos a vender es el libro que hicieron el autor y el editor. No hay que tener miedo, es sólo una opción más de lectura”.
Fuente: El Informador