La Real Academia Española de la Lengua (RAE) eligió el pasado jueves 16 de diciembre como su nuevo director a José Manuel Blecua, quien sustituirá al director actual, Víctor García de la Concha, saliente tras un período de doce años.
La elección del nuevo director estaba programada para el jueves 9, pero en esa oportunidad ninguno de los tres candidatos —José Antonio Pascual, Darío Villanueva y el propio Blecua— obtuvo la mayoría absoluta de los 32 votos emitidos, cinco de ellos por correo, uno de ellos enviado por Mario Vargas Llosa, quien se encontraba en Estocolmo para recibir el Premio Nobel de Literatura 2010.
La mayoría fue alcanzada por Blecua en la segunda votación, celebrada en una sesión que apenas duró media hora y que se resolvió finalmente entre él y Villanueva, por 18 votos a 14. Esta vez, ninguno de los 32 académicos con derecho a sufragio —aquellos con más de 12 asistencias en el año al pleno de los jueves— votó en blanco, y sólo dos lo hicieron por correo: el escritor y economista José Luis Sampedro y el mismo Vargas Llosa, de viaje entre Perú y Chile.
“Lo hemos votado todos”, dijo García de la Concha cuando le preguntaron por los números de la votación. “Esa es la tradición de esta casa”. Dicha “tradición” a la que aludió el director saliente es la que la RAE hace pública, quedando en el secreto de la sala de plenos las tensiones transversales entre filólogos y creadores, estudiosos de la lengua y de la literatura.
Blecua, zaragozano de 1939 y “catalán por oposición”, como se describió a sí mismo resumiendo sus años como catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), de la que llegó a ser vicerrector, es hijo de un histórico de la filología española, el maestro de maestros José Manuel Blecua Teijeiro.
El director entrante recordó, tras la decisión de la RAE, a algunos de los que le precedieron en el cargo, de su maestro Rafael Lapesa a Lázaro Carreter pasando por Manuel Alvar. Blecua será el 29º director de una institución que se prepara para celebrar su tercer centenario en 2013.
“Lo celebraremos digna pero austeramente, por la crisis”, dijo, una crisis que ha reducido en dos tercios la asignación estatal al proyecto del Diccionario histórico, coordinado por José Antonio Pascual, compañero de Blecua en el mítico programa de televisión Hablando claro.
“El Diccionario histórico vivirá en Internet, no en el papel”, contó también el nuevo máximo responsable de la llamada docta casa. De hecho, ha nacido ya como una obra directamente digital. Su destino, una vez culminado, será lo que a García de la Concha le gusta llamar “la ventana única del español”, un gran portal dedicado a la lengua que echará a andar en los primeros meses del próximo año.
También el año próximo está previsto que se presente el tercer y último tomo de la flamante Nueva gramática, el correspondiente a fonética y fonología, cuya coordinación corrió a cargo del propio Blecua y que contará con un importante material audiovisual de apoyo. El propio Blecua publicó en 1979 una gramática escrita a cuatro manos con Juan Alcina Franch.
Junto a la red, América es la otra gran estación del nuevo viaje de Blecua al frente de una institución en la que ingresó en 2003 (sillón “h”) con un discurso sobre el Diccionario de autoridades y en la que ya ejerció como secretario entre 2007 y 2009. Antes, en 2005, había presidido la Comisión Estatal del IV Centenario del Quijote.
“Soy un enamorado de América”, dijo Blecua al recordar sus años en El Colegio de México y en la Universidad de Ohio. En virtud del cargo para el que acaba de ser elegido, a Blecua le corresponde también ejercer como presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale).
Blecua recordó tras su elección el creciente peso de Estados Unidos dentro de la geografía del español. “Pronto serán 65 millones de hablantes según algunas prospecciones”, dijo.
La nueva edición del diccionario académico, el Drae, que coincidirá con el tercer centenario de la institución, la “actualización constante” de “piezas fundamentales” como el archivo y la biblioteca, y el impulso de lo que la RAE tiene de “servicio público”, fueron algunas de las líneas que Blecua improvisó como programa de gobierno en una labor en la que deberá contar con Darío Villanueva como secretario y con Pascual como vicedirector.
“El director de esta casa no tiene equipo. Tendrá que aguantarme al menos dos años más”, dijo entre bromas Pascual, “satisfecho” por la elección de un historiador de la lengua: “Cada vez quedamos menos”.
El 13 de enero, Blecua, que fue director académico del Instituto Cervantes, recibirá el testigo de manos de García de la Concha.
Fuente: El País