El autor de El sueño del celta, quien según se anunció también recibirá —en fecha aún por fijar— la Orden Peruana de la Justicia en el Grado de Gran Cruz, advirtió que luchará para impedir que Keiko Fujimori gane las elecciones presidenciales de su país.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa fue condecorado con la Orden de las Artes y las Letras de su país, que le fuera entregada por el presidente Alan García en el colofón de una jornada de homenajes, durante la cual el flamante Premio Nobel de Literatura instó a adoptar el hábito de la lectura para formarse un espíritu crítico y evitar la manipulación por parte del poder.
Vargas Llosa agradeció la condecoración, que recibió la noche del 16 de diciembre en una concurrida ceremonia en el Palacio de Gobierno, transmitida por la televisión estatal. “Una de las sorpresas de este premio es ver cómo mis compatriotas lo han celebrado y hecho suyo. Ha sido conmovedor. Lo han vivido como reconocimiento a nuestro país, nuestra lengua y nuestra historia a través de mi persona”, dijo el autor.
El pasado lunes 13, Mercedes González, gerente de Ediciones Generales de Alfaguara en Lima, anunció que en un mes se han vendido más obras del autor arequipeño que en cinco años, por lo que la casa editorial se vio obligada a reimprimir los 31 títulos de la colección Vargas Llosa que tienen en cartera.
Durante la ceremonia de entrega de la orden, Vargas Llosa destacó que su país vive una etapa de crecimiento económico y auge cultural en que da la impresión de que “hemos dejado atrás la barbarie y hemos empezado por fin a que el Perú, como dicen los franceses, valga un Perú”.
“Esta Orden de las Artes y las Letras nace para ti, ilustre compatriota y Nobel”, le dijo García a Vargas Llosa tras recordar que hace veinte años habían sido adversarios políticos. Horas antes el Nobel había lanzado, en un homenaje en la Casa de la Literatura Peruana, una ardiente defensa de la lectura señalando que ésta “hace que los ciudadanos sean críticos de su entorno y siempre sientan la necesidad de cambiar y mejorar el mundo en que viven”.
Vargas Llosa recibió en la Casa de la Literatura el primer homenaje que le hace su país desde que retornó de Estocolmo, donde recibió el Premio Nobel de Literatura 2010 el pasado 10 de diciembre. El escritor peruano remarcó que leer buena literatura es una “actividad indispensable” y que va más allá del entretenimiento espiritual porque forma ciudadanos con criterio, lo que “impide que sean manipulados, engañados o embaucados por los poderes existentes”.
El autor de El sueño del celta, su más reciente novela, estimó que aunque los académicos suecos insistan en que el Nobel de Literatura se da a un escritor por su obra, “la realidad es que detrás de ese autor hay una lengua y detrás de un autor hay también un país del que procede. Y de alguna manera esas tres cosas son absolutamente inseparables; esa verdad se ha impuesto sobre todas las declaraciones en contrario”, anotó.
Vargas Llosa se felicitó de que, a raíz del galardón, Perú ha estado asociado “no con los golpes de Estado, no con las catástrofes naturales, no con violaciones a los derechos humanos, sino en relación a algo más alto y duradero como la creatividad, la invención, la fantasía hecha palabras que es la literatura”.
“Este premio es una razón para sentirnos reconocidos todos los peruanos, para que la imagen del Perú se asocie a cosas más elevadas que aquellas por las que suele el Perú salir en periódicos fuera de nuestro país”, dijo aludiendo nuevamente a catástrofes y violencias.
Se refirió a la labor de los escritores peruanos y los elogió por desenvolverse en un medio difícil, en un país donde el ámbito de la lectura es reducido y con pocas editoriales.
En la Casa de la Literatura el premio Nobel inauguró igualmente un congreso internacional denominado “Las cartografías del poder en la obra de Mario Vargas Llosa” en el que bromeó sobre la posibilidad de ser nuevamente candidato a la presidencia, como ocurrió cuando perdió en 1990 contra el entonces desconocido profesor universitario de matemáticas Alberto Fujimori.
“No me aplaudan tanto porque puedo lanzar mi candidatura a la presidencia”, dijo bromeando Mario Vargas Llosa en medio de carcajadas de los asistentes al evento cultural, que aplaudieron a rabiar la amenaza. La ocurrencia de Vargas Llosa se produjo al concluir una prolongada ovación con la que los asistentes saludaron su presencia en el debate.
Vargas Llosa había advertido el lunes 13, en una rueda de prensa celebrada a su llegada al Perú, que trataría de impedir que Keiko Fujimori, hija mayor del ex presidente, ganara las elecciones presidenciales del próximo año. “Si la hija del dictador que está condenado a la cárcel por criminal y ladrón tiene la posibilidad de ser presidenta del Perú, voy a ser uno de los peruanos que van a salir a tratar de impedirlo con todos los medios legales posibles”, dijo Vargas Llosa.
El escritor afirmó en esa oportunidad que sería “una catástrofe” para el Perú si la congresista y candidata presidencial de 34 años gana los comicios. Actualmente Fujimori es segunda en las encuestas de intención de voto para las elecciones que se celebrarán el 10 de abril. En ese puesto se mantiene empatada con el ex presidente Alejandro Toledo. El pragmático ex alcalde de Lima, Luis Castañeda, lidera la mayoría de las encuestas de intención de votos.
El ex presidente Fujimori fue condenado el año pasado a 25 años de prisión, acusado de abusos a los derechos humanos y corrupción durante su década de poder, entre 1990 y 2000, cuando el país vivió una guerra interna entre las fuerzas de seguridad y la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso.
Tras diez años en el poder, Fujimori, quien gobernó con mano dura con el apoyo de los militares, fue destituido por el Congreso tras estallar un escándalo de corrupción al inicio de un tercer gobierno que ganó en unas cuestionadas elecciones.
“Perú vive afortunadamente desde hace unos diez años una democracia que desde luego no es perfecta, pero que es perfectible”, dijo Vargas Llosa, quien agregó que confía en que el ganador de las próximas elecciones continuará con las políticas, principalmente económicas, que han hecho del Perú un país de alto crecimiento gracias a su mayor apertura al mundo.
“Lo que me importa fundamentalmente en estas elecciones es que ese modelo que está detrás de estos diez años se mantenga (...). Creo que una gran mayoría de los candidatos garantizan esa continuidad”, refirió el novelista.
Según analistas, Perú apostaría en las elecciones de 2011 por un presidente conservador y evitaría la aventura de una extrema izquierda que pierde fuerza en Latinoamérica. Los tres candidatos con mayores opciones para gobernar Perú durante cinco años, incluyendo a Keiko Fujimori, son considerados como amigos de la inversión privada y el libre mercado.
Vargas Llosa afirmó además que no votaría por el candidato nacionalista Ollanta Humala, que es cuarto en los sondeos de intención de voto y que en 2006 perdió la presidencia en una segunda vuelta frente al ahora mandatario Alan García. Humala asustó en esa oportunidad a los mercados por el apoyo político que recibió del presidente venezolano Hugo Chávez, la mayor figura de la izquierda en la región.
“En este momento entiendo que Humala ha moderado considerablemente su discurso y ojalá sea así”, dijo Vargas Llosa.
El mismo día 16, y a iniciativa de Javier Villa Stein, presidente del Poder Judicial del Perú, la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia acordó imponerle a Vargas Llosa la Orden Peruana de la Justicia en el Grado de Gran Cruz.
La distinción le será conferida en fecha por determinar, en mérito a la trascendencia de su obra literaria y académica, que han merecido el reconocimiento mundial a su persona, y al país en general, y por su colaboración con el Poder Judicial.
Precisamente, sobre este último punto, el laureado escritor participó en abril pasado en la inauguración de la Cátedra de la Corte Suprema de Justicia, con la conferencia titulada “Discurso de la cultura”.
La Orden Peruana de la Justicia en el Grado de Gran Cruz se otorga a las personalidades que con su destacada labor en el campo donde se desempeñan, han contribuido al engrandecimiento del Perú, y al desarrollo de la administración de justicia.
Fuentes: Andina • IBLNews