El cantautor español Joan Manuel Serrat recibió este 17 de diciembre un emotivo y “envidioso” homenaje de sus amigos uruguayos, que le entregaron el primer premio “Memoria del Fuego”, instaurado por la revista Brecha, fundada por el escritor Eduardo Galeano.
El catalán recibió el premio, consistente en una obra del artista uruguayo Octavio Podestá, y creado para distinguir a los creadores iberoamericanos más destacados por su trayectoria artística y social, durante la celebración, en el histórico Teatro Solís de Montevideo, del 25º aniversario de la publicación.
Ante un abarrotado teatro, el autor de Las venas abiertas de América Latina recordó que durante su exilio en la costa catalana, una niña de ocho años le preguntó qué hacía. Cuando le dijo que era escritor, ella contestó, rotunda: “A mí no me gustan los libros. Los libros están quietos. A mí me gustan las canciones. Las canciones vuelan”.
“Desde mi encuentro con aquel angelito de Dios, he intentado cantar”, dijo Galeano. “Nunca pude, ni en la ducha. Cada vez que lo intento, los vecinos gritan que ese perro se deje de ladrar. Soy un incomprendido. Y peor: un incomprendido envidioso. Quiero confesar públicamente que yo envidio a Joan Manuel Serrat. Y para más inri, estoy condenado a escucharlo un día sí y otro también, porque el destino cruel nos ha hecho muy amigos”.
A su vez, el músico festejó el premio sobre todo por la oportunidad que le ofreció para agradecer “lo recibido de Uruguay”, país al que enseñaron a querer “muchos hombres y mujeres a lo largo de los años” como Mario Benedetti, Alfredo Zitarrosa o el propio Galeano.
El sábado 18, el cantante presentó en la nación sureña su espectáculo “Hijo de la luz y de la sombra”, en el que ofrece “un nuevo manojo” de los poemas del alicantino Miguel Hernández, según explicó en una rueda de prensa el propio Serrat antes de recibir el premio. “Soy un transmisor de la obra de Miguel Hernández, es el papel que me propuse jugar”, aseguró.
Serrat se confesó un “enamorado” de Uruguay, el “paisito”, donde se siente “siempre igual de a gusto”, “arropado” por un público con el que ya tiene una relación de cuarenta años. Aun así, admitió que no se ha deshecho de la tristeza por volver a un Uruguay donde ya no está Benedetti, que murió el pasado 2009 y con el que el catalán tenía una gran amistad.
“Es la terrible verdad de la muerte: no sólo te arrebata alguien que amas, te arrebata una parte de ti”, sentenció.
Galeano concluyó la entrega de la distinción de la revista Brecha con un apasionado “bienvenidos sean a esta tierra”, que fue secundado en pie y con una gran ovación por los presentes.
Fuentes: Brecha • EFE