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Ramon Solsona
Solsona: ganador.
Conceden el premio Sant Jordi de novela a Ramon Solsona
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El escritor Ramon Solsona (Barcelona, España, 1950) obtuvo este viernes 17 de diciembre el premio Sant Jordi de novela, dotado con 60.000 euros, por L’home de la maleta, una historia protagonizada por un viejo músico de orquestas de baile que no entiende el mundo de hoy, mientras que el Carles Riba de poesía ha recaído en Rosa Font.

Los premios se entregaron durante una austera Nit de Santa Llúcia, que celebraba en Viladecans (Barcelona) su sexagésimo aniversario, organizada por Òmnium Cultural, y también han supuesto el reconocimiento del finalista del Sant Jordi, el abogado y gestor cultural Jordi Cabré, por Després de Laura, una novela en la que la música tiene un gran peso.

Asimismo, ha sido galardonada la joven Alba Dedeu, que obtiene el Mercè Rodoreda de cuentos por Gats al parc; Salvador Macip y Sebastià Roig, que han ganado el Joaquim Ruyra con Ullals; y David Nel·lo, que ha alzado el premio Folch i Torres de novela para niños con Ludwig i Frank.

En el apartado de comunicación han sido premiados el diario electrónico Vilaweb y Televisió de Catalunya, mientras que el escritor irlandés Colm Tóibín ha obtenido el Joan B. Cendrós de trabajos publicados fuera de Cataluña por el artículo “Bullfighting ban is sweet revenge for Catalonia”.

Durante la ceremonia de entrega de premios celebrada en Viladecans, la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, leyó el discurso de bienvenida de la Nit de Santa Llúcia, en el que remarcó que, en democracia, “nadie puede imponer a otro cuál es su nacionalidad”.

Casals ha tomado la palabra en el Atrium de Viladecans (Barcelona) recordando que en 2011 Òmnium Cultural cumplirá cincuenta años, y agradeció la labor de todas las personas que durante todos estos años han trabajado en favor de la lengua y cultura catalanas.

En este sentido, mencionó a los recientemente desaparecidos Joan Solà y Joan Triadú, uno de los pioneros en la enseñanza del catalán. La gala estuvo marcada por el sello del director de Comediants, Joan Font, quien dirigió sobre el escenario a los actores de la Agrupación Mossèn Cinto Verdaguer, las voces del Cor de Teatre y las artes plásticas de Càndida.

Uno de los momentos culminantes se produjo cuando Solsona subió a recoger el Premi Sant Jordi por L’home de la maleta. “He estado picando piedra”, dijo el autor antes de presentar los rasgos del protagonista de la novela. Tras lo cual, y al confesar que se sentía abrumado por los focos, ha decidido “volver a la mina”.

Entre las numerosas personalidades del mundo de la cultura y la política asistentes a la Nit de Santa Llúcia destacaron la nueva presidenta del Parlament de Catalunya, Núria Gispert, y el conseller de Cultura y Medios de Comunicación Joan Manuel Tresserras, que asistió a uno de sus últimos actos institucionales.

De Gispert aprovechó su primer acto institucional tras haber sido elegida para asegurar que gracias a la cultura “ha sobrevivido el país”, y acto seguido recordó que a principios de los años 80 los responsables de Òmnium Cultural preguntaron al ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, si su trabajo tenía sentido con la llegada de la democracia, a lo que Pujol les respondió que su labor era “imprescindible”.

El miembro del jurado del Sant Jordi Àlex Broch explicó que la novela de Ramon Solsona, tiznada de ironía, sarcasmo y también de ternura, está protagonizada por un músico que no entiende el presente y que esconde sus orígenes, “lo que da lugar a un final súbito cuando se descubre su misterio”.

Solsona, articulista del diario La Vanguardia y colaborador en la emisora RAC1, comentó en rueda de prensa que escribió un libro de un solo personaje, que fue músico y contable, y “que en su juventud iba, con una maleta, de fiesta mayor en fiesta mayor, mientras que a los setenta años va con una maleta de casa en casa de sus tres hijas”.

Cuando llega a estos hogares, que representan tres modelos diferentes de familia, se convierte en un observador de la vida actual, “que no entiende, porque lo supera”, a la vez que se caracteriza por decir todo lo que piensa sin tener en cuenta las consecuencias de las palabras que pronuncia.

En opinión de su creador, es alguien gruñón, huraño y también guasón, que va a la suya, pronunciando unos monólogos interiores con un lenguaje que se hablaba en el barrio barcelonés de Gràcia en los años cincuenta.

Respecto a la novela finalista, de Jordi Cabré, que es la segunda vez que ocupa esta posición y que este viernes bromeaba con que lo acabará consiguiendo a la tercera, su autor señaló que narra las vicisitudes de un triángulo amoroso entre un músico de funerales, una mujer cautivadora y la poderosa música de Beethoven.

Sobre el premio Carles Riba, dotado con 3.000 euros, la miembro del jurado Lluïsa Julià indicó que Un lloc a l’ombra, de Rosa Font (Sant Pere Pescador, 1957), es un poemario en cuatro partes, que trata sobre la búsqueda del “yo poético”.

Font, que ha escrito otros seis libros de poesía, señaló que ha usado un lenguaje “esencial y primigenio”, en un libro en el que también hay un diálogo con las artes plásticas y una poética “muy cromática y que brilla”.

Uno de los descubrimientos de la noche fue la joven autora Alba Dedeu, de 26 años, quien ganó el Rodoreda por los siete cuentos de Gats al parc, unos relatos “muy sorprendentes, que revelan una voz muy original y nueva”, según Sílvia Soler, jurado del premio.

Para Dedeu, que estudió medicina, aunque prácticamente no ha ejercido, las diferentes historias no tienen mucho en común, aunque el enfoque que da a los diversos personajes que pululan por ellas sí lo es, con muchos detalles. “A la imaginación hay que darle voces y palabras”, sintetizó.

Salvador Macip y Sebastià Roig ganaron el Ruyra de narrativa juvenil con Ullals, un thriller teñido de fantasía y terror a lo Stephen King, y David Nel·lo ha conseguido el Folch i Torres con Ludwig i Frank, una historia protagonizada por dos niños muy diferentes pero con muchas cosas en común.

Fuente: La Vanguardia