Para el presidente del Ateneo de Valencia, Elis Mercado Matute, el éxito de esta edición del Salón Michelena no tiene precedentes, toda vez que la invasión de su sede tradicional lo obligó a “diseminarse como el viento” por toda la ciudad.
La Bienal 65º Salón Arturo Michelena, uno de los certámenes artísticos de mayor importancia en Venezuela, y cuya premiación será entregada el próximo 6 de febrero, ha tenido este año un éxito sin precedentes pese a haber perdido su sede tradicional, el Ateneo de Valencia, como lo explicó el presidente de esta institución, Elis Mercado Matute.
Tomado el 18 de julio de 2007 por un grupo de empleados afectos al oficialismo, el Ateneo de Valencia dejó de ser la sede del Salón Arturo Michelena, que sin embargo se sigue realizando en cuatro sedes alternativas. “Nos trazamos como estrategia dar a entender a la ciudadanía que el Ateneo existe más allá de la edificación, y de que nuestra sede es la ciudad de Valencia”, dice Mercado. “Y lo logramos. La respuesta ha sido extraordinaria”.
Sin embargo, Mercado advierte la gravedad de la situación. “Prácticamente todo el patrimonio artístico y cultural de la ciudad está depositado en el edificio del Ateneo, y corre un grave peligro de deterioro. Nosotros hemos venido haciendo señalamientos sobre la responsabilidad que tienen los tomistas de cualquier daño que se ocasione a las obras de arte que están allí”. Cuadros, esculturas, libros y una hemeroteca que constituyen, en palabras de Mercado, “un tesoro cultural que hay que resguardar”.
Aun en una situación tan comprometida, el Salón Arturo Michelena ha tenido este año, en palabras del presidente del Ateneo, un éxito insólito, especialmente por la estrechez de recursos. “Cuando todo el mundo creyó que había fallecido el Salón Michelena, nosotros lanzamos la convocatoria y recibimos casi 600 obras participantes”, acota Mercado. “Mucha gente ha señalado que pocas veces han visto un Salón Michelena con tanto entusiasmo”.

El jurado del Salón Arturo Michelena, durante sus deliberaciones.
De las casi 600 obras que acudieron a la convocatoria, el jurado escogió 122. La responsabilidad de escoger las obras recayó este año sobre Felipe Herrera (artista plástico y ganador del Salón Michelena 2008), Alberto Asprino (museógrafo, curador, artista plástico y ganador del Salón Michelena 2003), Julio Pacheco Rivas (artista plástico y ganador del Salón Michelena 1975), Ruth Auerbach (directora de la Sala Mendoza e investigadora) y Lorena González (investigadora y crítico de arte), con Ilich Rodríguez (docente universitario y museógrafo) como suplente.
Para lograr la culminación de la 65ª edición de este certamen emblemático del arte venezolano, el Ateneo de Valencia ha tenido que sortear un agrio enfrentamiento con la Alcaldía local, que “como no tiene nortes culturales, señala a la directiva, a los miembros, al trabajo del Ateneo, como objetivo de tipo político que debe ser destruido”, denuncia Mercado. “Una manifestación, también, del acoso del que el Ateneo ha sido víctima, está en el hecho de que la Alcaldía de Valencia nos quitó toda la ayuda económica para cubrir los premios”, agregó.
La Gobernación del Estado Carabobo, la Alcaldía de Naguanagua y la Universidad de Carabobo son tres de las instituciones que, en cambio, le han dado un apoyo irrestricto y fundamental al Ateneo y al Salón Michelena. También se han sumado el diario El Carabobeño y diversos sectores de la empresa privada.
Mercado, quien califica la muestra de “bien exquisita, muy bien escogida”, afirmó que la misma constituye “un universo donde se reflejan las tendencias consolidadas y las nuevas tendencias del arte”. Para permitir que el público aprecie las obras, el Ateneo concibió un salón que, “como el viento, se diseminó por toda la ciudad, a través de cuatro estaciones”.
Se refiere a las cuatro sedes alternativas en las que es posible admirar las obras participantes: el Museo de la Cultura, la Quinta La Isabela, el Gabinete del Dibujo y de la Estampa y el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre de El Carabobeño. Para el presidente del Ateneo, es “innovador” que un salón como el Michelena no se limite a un solo sitio. “Son cuatro estaciones que cubren el norte, sureste y oeste de lo que llamamos el mundo cultural valenciano”.
En estas cuatro estaciones se mantendrán expuestas las obras hasta el 16 de enero, y la premiación tendrá lugar el 6 de febrero. El jurado emitió su veredicto el pasado 24 de noviembre: el Premio Arturo Michelena para la mejor obra (dotado con 60.000 bolívares donados por la Gobernación) fue para Pedro Fermín por “Subyacente, homenaje al cuadrado”; el Premio Andrés Pérez Mujica (de 35.000 bolívares, donado por la Alcaldía de Naguanagua), para Gerardo Rojas por su fotografía “Artificial”; el Premio Antonio Edmundo Monsanto para Jason Galarraga, y el Premio Armando Reverón para Juan Candeo. Además se concedieron reconocimientos especiales para Cecilia Urbaneja, Ara Koshiro, Corina Briceño, Raymondo Romero y José Manuel Ávila.
“El Ateneo es una idea que no se va a perder, que está muy arraigada en la cultura valenciana, en la cultura carabobeña e incluso en la cultura venezolana, que es la imagen, la presencia y la prestancia del Ateneo de Valencia, con todas sus políticas de inclusión, de divulgación, de creación, de estímulo a los jóvenes pintores, y la consolidación de la gente que ha venido trabajando desde hace mucho tiempo en el mundo de las artes y la creación”, concluye Mercado.