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Carmen Balcells
Balcells: legado a buen resguardo.
Carmen Balcells vendió su archivo al Ministerio de Cultura de España
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La agente literaria española Carmen Balcells, reconocida como uno de los pilares en la gestación del boom literario latinoamericano, vendió su archivo de cincuenta años de trabajo al Ministerio de Cultura de España, en una negociación que se extendió por un año y que culminó el 22 de diciembre con el traslado de los documentos a las instalaciones del Archivo General de la Administración, en Alcalá de Henares.

El archivo de Balcells está compuesto por manuscritos, cartas y fotografías hasta ahora almacenados en dos naves industriales en Cervera (Lleida) y en la sede de la agencia Carmen Balcells en Barcelona. Según fuentes de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, el Ministerio de Cultura remata la compra por tres millones de euros, “mucho menos del precio en el que empezó la oferta”.

De esta manera, las entretelas de hasta cinco premios Nobel de Literatura (Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Gabriel García Márquez, Camilo José Cela y Mario Vargas Llosa) quedarán al descubierto para los investigadores, así como las de los cientos de representados por Carmen Balcells. Pero también los no representados, porque todos los manuscritos que le han ido llegando también los guardaba. Todo lo que haya pasado por manos de la agente desde 1954 hasta nuestros días está en ese archivo.

Sobre tanto material, el Ministerio de Cultura destacó el papel que jugó la agente literaria en la gestación del boom latinoamericano. De esos dos kilómetros y medio de documentos en línea se podrá husmear en la complicidad editorial que mantuvo Balcells con el editor Carlos Barral a la hora de lanzar el fenómeno literario más importante en los sesenta y setenta en todo el mundo.

A sus 80 años de edad, Carmen Balcells piensa en el retiro y una de sus mayores preocupaciones fue la conservación de este legado. Con la venta de su archivo, los investigadores podrán contrastar cuáles fueron los caminos de los títulos que pasaron por sus manos: desde el original al producto filtrado por los editores, pasando por el podado de la censura franquista.

También se darán a conocer las cartas personales que Balcells mantuvo durante estos años con sus autores. La agente fue la pionera en garantizar los derechos de los autores en España al poner fin al contrato indefinido entre escritor y editorial, por el cual el autor estaba condenado a perder todos los derechos sobre su obra para siempre. Así, convirtió en protagonistas a los escritores y sentó las bases para el modelo de gestión de los derechos de autor. Ahora, todas aquellas negociaciones están al descubierto.

A falta de la ubicación definitiva, parece que está claro que el archivo no parará en la Biblioteca Nacional de España (BNE). Aunque toda la documentación está ordenada, ahora tendrá que clasificarse según los criterios archivísticos actuales. Una de las cláusulas del acuerdo que firmó Balcells es que el archivo tenía que estar unificado en un único centro.

La última gran compra de un archivo personal realizada por una administración pública fue en 2007, cuando la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga adquirieron por cinco millones de euros el del premio Nobel Vicente Aleixandre (1898-1984). Más bajo fue el importe que desembolsó Castilla y León por el de Carmen Martín Gaite (1925-2000): un millón de euros.

Fuentes: El PaísEuropa Press