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Eduardo Galeano
Galeano recibió el premio Arguedas.
Anunciados ganadores del Premio Casa de las Américas
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Amparadas bajo las figuras del cóndor y el toro, en una imagen del mestizaje y representativa de la Yawar fiesta, se dieron las celebraciones del Premio Literario Casa de las Américas 2011. Las actividades académicas, la selección y la entrega de galardones, que programa anualmente la entidad con sede en La Habana, Cuba, se realizaron del 17 al 27 de enero.

Además la iconografía de la Yawar fiesta respondió al homenaje que esta edición del premio realizó al escritor peruano José María Arguedas —autor de Todas las sangres, Los ríos profundos y Yawar fiesta—, de cuyo nacimiento se conmemora este año el centenario.

El primer día del encuentro inauguró la cita el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, uno de los invitados especiales junto con el estudioso argentino Stefano Varese. El jueves 27, en el auditorio Che Guevara de La Habana, tras las deliberaciones correspondientes, el jurado leyó los nombres de los escritores latinoamericanos reconocidos en las diferentes categorías.

Para esta edición, el premio creado en 1960 contó dentro del jurado con autores e investigadores como el colombiano Roberto Burgos Cantor, el argentino Martín Kohan, el español Eduardo Becerra, la estadounidense Margaret Randall, el peruano Carlos García Bedoya y el brasileño Marcos de Moraes, entre otros.

En la ceremonia se reconoció a escritores de México, Argentina, Brasil y Cuba, quienes ganaron los premios en novela, cuento, literatura testimonial y brasileña, mientras la categoría de ensayo artístico literario se declaró desierta, pues a decir del jurado: “ninguno de ellos alcanza el nivel requerido (...). Diversos problemas de estructura, manejo de fuentes, falta de hipótesis fuertes y novedosas en los enfoques, nos llevan a esta decisión”.

El de novela lo ganó el mexicano Gabriel Santander por La venganza de los chachas, una obra que a juicio del jurado es “una narración desmesurada, desbordante y gozosamente eximida de las reglas de lo correcto, la contención o proporciones”.


Emerio Medina, ganador en la categoría Cuento.

El cubano Emerio Medina triunfó en cuento con su libro La bota sobre el toro muerto, de redacción “precisa y efectiva en un abanico temático que va desde el dramatismo contenido hasta una truculencia que nunca desborda la estética de contención y precisión”. En testimonio, el argentino Carlos Bishoff venció con Su paso, un texto profundo y fresco que aborda la represión durante las dictaduras militares de la segunda mitad del siglo XX, y en literatura brasileña, Nelson de Oliveira se alzó con Poeira: demonios e maldiciones, “una novela de eficaz estructura”.

Además se otorgaron los premios honoríficos que desde el 2000 entrega la institución. El escritor uruguayo Eduardo Galeano fue distinguido con el Premio de Narrativa José María Arguedas, por Espejos, gracias a “la originalidad con la cual el autor emprende una historia personal del mundo, desde los albores de la existencia humana hasta el presente, que mezcla la erudición, la síntesis y el humor”. A su nombre se sumaron los de la ensayista Ana Pizarro y el poeta Kamau Brathwaite.

El programa del Premio Casa de las Américas 2011 incluyó la presentación de las ediciones cubanas de los libros galardonados en la edición pasada. Entre ellos figura Tratado del amor clandestino, del ecuatoriano Francisco Proaño Arandi, quien en el 2010 obtuvo el Premio de Narrativa José María Arguedas.

Entonces el acta del jurado señaló que “por su excelente prosa y el ingenioso modo mediante el cual recupera, a través de la memoria, una historia de amor, de locura y de muerte”, la novela del poeta, narrador y diplomático, nacido en Cuenca en 1944, se hacía acreedora al reconocimiento.

La presentación del libro tuvo lugar en el auditorio Che Guevara el miércoles 26. La novela fue finalista en el premio Rómulo Gallegos en 2009, cuando lo obtuvo El país de la canela, del colombiano William Ospina.

Fuente: El Comercio