Que se abra esa puerta: crónicas y ensayos sobre diversidad sexual, es el título del libro póstumo de Carlos Monsiváis presentado en el Museo del Estanquillo el pasado miércoles 26 de enero. Este compendio, impulsado y presentado por personas cercanas al cronista, reúne 26 textos publicados en la revista Debate Feminista entre 1989 y 2009.
La presentación, que se llevó a cabo en la terraza del edificio que alberga las colecciones de Monsiváis —fallecido el pasado 19 de junio, como informamos en nuestra edición 234—, corrió a cargo de Braulio Peralta, Marta Lamas, Alejandro Brito y Jenaro Villamil.
En medio de decenas de personas, entre las que se encontraban amigos y familiares de “Monsi”, el editor Braulio Peralta, quien moderó el evento, recordó el “encuentro fundamental”, al que alude Monsiváis en uno de sus ensayos, que en los años 50 tuvo el cronista con la poeta y actriz Nancy Cárdenas, a quien conoció en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam).
Según el editor de Paidós, fue en esa época cuando los jóvenes escritores “conocen su despertar sexual”, que sería determinante en su labor intelectual y lucha a favor de los homosexuales.
En su participación, Marta Lamas, directora de Debate Feminista, afirmó que el libro fue autorizado por Monsiváis poco antes de morir. Incluso, el autor de Amor perdido fue quien eligió el título, el cual, explicó Lamas, hace referencia al poema “Que se cierre esa puerta”, de Carlos Pellicer.
Cuando la antropóloga dijo a “Monsi” que el libro sugería la apertura de la puerta del clóset, Monsiváis le respondió que más bien se trataba de abrir la puerta de la dignidad.
En relación al reproche que un sector del movimiento gay ha hecho a Monsiváis debido a que nunca quiso declarar públicamente su homosexualidad, Marta Lamas comentó que el cronista consideraba ese acto como discriminatorio, pues a los escritores heterosexuales no se les pide que hablen abiertamente de su intimidad.
Que se abra esa puerta, un recorrido de Monsiváis por las distintas expresiones sociales y culturales que adoptó el movimiento homosexual en México durante el siglo XX y principios del XXI.
Por su parte, Alejandro Brito, prologuista del libro, y Jenaro Villamil, con quien Monsiváis hacía la columna “Por mi madre, bohemios”, hablaron del recorrido que hace el cronista y ensayista por las distintas expresiones sociales y culturales que adoptó el movimiento homosexual en México durante el siglo XX y principios del XXI, el cual ha padecido desde el acoso policial hasta la discriminación por parte de algunos sectores de la sociedad.
Así, los ponentes recordaron acontecimientos como “El baile de los 41”, sobre el cual reflexiona Monsiváis en uno de sus ensayos. En esta redada, que tuvo lugar en la capital mexicana el 18 de noviembre de 1901, y que es un referente en la historia de la lucha por la diversidad sexual en México, los participantes fueron sorprendidos por la policía y posteriormente ridiculizados por la prensa y la sociedad.
Los amigos del desaparecido cronista, además, rescataron la influencia que el poeta, dramaturgo, ensayista e historiador Salvador Novo tuvo en Monsiváis, pues el también promotor cultural representa a la primera generación de intelectuales mexicanos abiertamente homosexuales que lucharon por el establecimiento de una identidad y una liberación sexual en una sociedad machista y homofóbica.
Aunque Peralta adelantó que se publicará otro libro póstumo de Monsiváis, no quiso revelar el nombre de esa obra, de la cual espera ser el editor.
Respecto a la adquisición de bibliotecas personales de escritores e intelectuales del siglo XX que pretende hacer el gobierno federal, Beatriz Sánchez Monsiváis, prima del famoso cronista, comentó que si bien la familia ha recibido la invitación, todavía no se han iniciado las pláticas con el gobierno para negociar el asunto.
Monsiváis nació en Ciudad de México el 4 de mayo de 1938. Es autor, entre muchos otros, de los libros Amor perdido (1976), No sin nosotros: los días del terremoto, 1985-2005 (2005) y Aires de familia: cultura y sociedad en América Latina (2000).
Además de ser galardonado con doctorados honoris causa por varias universidades de México y otros países, obtuvo diversos reconocimientos como el Premio Nacional de Periodismo de México (1995), la Medalla Gabriela Mistral (Chile, 2001) y la Presea Sor Juana Inés de la Cruz (2008).
Fuente: El Universal