Magdalena Krebs, directora de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile (Dibam), anunció el pasado domingo 30 de enero que los trabajos de refacción de la Biblioteca Nacional, cuya sede resultó severamente afectada por el terremoto de 2010, concluirán este mes. “En febrero, antes de que se cumpla un año del terremoto, la estructura del edificio estará completamente sana”, declaró Krebs.
La institución —cuya sede fue construida entre 1913 y 1925, y declarada Monumento Nacional en 1976— no ha tenido que cerrar ni dejar de atender público: los daños que ocasionó el sismo de 2010 se están reparando por partes. Ya fueron rehabilitados el Salón Bicentenario, la Galería de Cristal y la Mapoteca, y ahora le toca a la Sala América.
“Estoy muy contenta de que estos trabajos estén avanzados. Antes de que pase un año desde el terremoto vamos a tener reparados los daños estructurales. Luego vendrán las licitaciones para las terminaciones, que ya son un tema estético”, anunció la funcionaria.
Ahora mismo también se está trabajando intensamente en el Archivo Nacional, ubicado en el ala norte del edificio, donde ocurrieron los daños más graves, con grietas de suelo a cielo.
Mientras los estudios de ingeniería —que permitieron planificar las reparaciones, y licitarlas— costaron cerca de $60 millones, el presupuesto para reparar los daños estructurales en la Biblioteca Nacional y el Archivo Nacional suman $178.800.000.
“Debemos tener conciencia de la gran calidad de este edificio, que fue construido mucho antes de la norma sísmica chilena y cuando no existían junturas de dilatación, y cuyas estructuras se han comportado muy bien”, agrega la arquitecta.
Fuente: El Mercurio