1
La casa del poeta ruge
se derrumba
Por los tejados tiembla la luna inerte
La helada abrocha su manto
sobre gatos que llaman a los hombres
con voz ahíta de astucia
En el jardín secreto del vate
duermen los árboles que cubren de sombra
la sombra del poeta muerto
2
En hondas noches de invierno
el vate o su fantasma
persigue muchachas vírgenes
las corretea por patios interminables
por pasillos que suenan a laberintos
y en habitaciones anchas como plazas
prueba a reinventar el mundo
3
La casa se derrite sobre sí misma
derrama al asfalto sus adobes
formando figuras como sueños
que sólo los niños pueden descifrar.
A veces los borrachos de oficio
ven al poeta bailar desnudo
encanecido y transparente
Prostitutas o fantasmas de prostitutas
lo abrazan
lo miman
curan los dolores de la muerte
las heridas del fuego redentor
4
Las beatas sempiternas del barrio
arrojan flores en la puerta
como quien tira un anónimo
o una carta de cobranza
Encienden cirios y piden por el alma
desquiciada del poeta
por su imaginación sucia
delirante
por su cuerpo flagelado en la lujuria
Piden por sí mismas
por la escupidera de sus corazones
por la decepción de no haberlo conocido
ni haberse dejado conocer
5
La casa del poeta sin nombre
luce muros carcomidos
muros que dejan ver la historia sucia de la cuadra
pequeños crímenes de barrio
perdidos en la desmemoria del mundo
el niño de ésta con el marido de aquélla
el robo de gallinas por hambre y venganza
la vecina muerta en la desidia
de dos hijos paridos como a lobos
Y en la última choza del callejón
el velatorio al asaltante de caminos
apuñalado por la mano larga y filosa de la traición
Los muros cedieron a las grietas
caladas por el tiempo inmisericorde
allí se pierden los cuentos transparentes del vino
el amor dulce de dos homosexuales
que se reconocen en terreno baldío
y se aman como flores abiertas al sol
Dos amigos que compartieron casa mujer trago
y la muerte que los sorprendió una noche
/de allanamientos
La hermosa locura de don Pepe anarquista
recibió su herencia y la repartió
como granos al buche de sus amigos
Dicen que murió solo
que de su tumba se desprenden voces como gritos
o alas
hacia los campos de Andalucía
6
En los muros de cal
esculpió los árboles sin gracia del barrio
las veredas con sus asientos y sus vecinos
a la espera del milagro multiplicador de los panes
dibujó borrachos que adivinan esquinas borrosas
soplones que apagaron las velas del régimen
y ladrones pobres que roban a los pobres
En patios más antiguos que la ciudad misma
pintó mujeres que tienden las banderas de sus ropas
después de conocer la derrota en el amor
o luego de un desastre de la naturaleza
Más allá de la hilera de álamos veloces
la tribu de niños amenazados por el tiempo
patea la pelota de la infancia
justo a la hora del calor
a la hora en que las casas
los habitantes de las casas
los quiltros las moscas
y hasta los árboles duermen la siesta
(del libro Barrio Hondo).