Encabezados por los escritores uruguayos Eduardo Galeano y Jorge Majfud, un prestigioso grupo de escritores de España y América ha creado la selección de relatos Hiroshima, Truman, que publica este mes el sello español Ediciones Irreverentes en homenaje a quienes perecieron tras la caída de las bombas atómicas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945.
Escritores de España, Uruguay, Colombia, Chile y Honduras, seleccionados de entre más de doscientos textos, forman parte de esta antología de 188 páginas que quiere ser, en palabras de la editorial, “testimonio de recuerdo eterno de los límites a los que el ser humano jamás deberá volver a llegar”.
“Más de doscientos mil muertos en el acto, más de medio millón de muertes lentas, causadas por el lanzamiento de las bombas atómicas norteamericanas, bien merecen una reflexión desde la literatura”, agregó Ediciones Irreverentes, en cuya web puede descargarse un archivo PDF con las primeras treinta páginas.
La selección es encabezada por “Hiroshima y Nagasaki. Un sol de fuego”, una crónica breve del afamado autor de Las venas abiertas de América Latina, y reúne textos de Miguel Ángel de Rus, Manuel A. Vidal, Andrés Fornells, Nelson Verástegui, Violeta Sáez, Pedro Amorós, Ricardo Cid, Julio Fernández, Elena Marqués Núñez, Carlos Ortiz de Zárate, Iván Teruel, Miguel Paz Cabanas, Francisco Legaz, Carmen Matutes, Víctor Bórquez Núñez, Alberto Bejarano, Kalton Harold Bruhl, Santiago García Tirado, Álvaro Díaz Escobedo, Pedro Antonio Curto y Tomás Pérez Sánchez.
“Según la mentalidad religiosa judeocristianomusulmana los estados intermedios, la vida humana y el purgatorio, son temporales, casi inexistentes”, dice Jorge Majfud en “Los medios justifican los fines”, el texto que funge de prólogo. “No caben tonos grises; uno es ángel o demonio, está en el cielo o en el infierno. Por lo tanto, es natural que se pensara que Dios estaba de parte de uno de los bandos y que haya sido partidario de arrojar un par de bombas atómicas (...) sobre ciudades llenas de hombres, mujeres y niños”.
Fuente: Ediciones Irreverentes