Del 9 de marzo al 30 de abril estará abierta al público la muestra “Imágenes indelebles”, compuesta por 39 fotografías captadas en 1973 en Santiago por el destacado fotoperiodista holandés Koen Wessing (1942-2011), en los días posteriores al golpe de Estado en Chile, y que nunca habían sido vistas en la nación sureña.
El jueves 10 de marzo, a las 19 horas, habrá una conferencia sobre su trabajo con Jeroen de Vries, curador; Frank Ortmanns, productor; Louis Zaal, director de la agencia Hollandse Hoogte, y Kadir van Lohuizen, discípulo de Wessing.
A los 69 años, y tras una larga enfermedad, Wessing falleció el 2 de febrero pasado en su casa de Amsterdam. Desde hace meses supervisaba el proceso de recuperación y ampliación de estas imágenes junto al curador Jeroen de Vries y la productora Paradox, que organiza la exhibición en el Centro Gabriela Mistral. Dado su mal estado de salud, Wessing había descartado viajar a Santiago, pero tenía gran interés en la exhibición de su trabajo en Chile.

Wessing: impacto en pleno rostro.
El fotógrafo viajó a Santiago en 1973 apenas se enteró del golpe militar. Cambió sus tradicionales jeans desgastados y ese aspecto hippie que lo caracterizaba por un terno gris, se cortó el pelo y se afeitó. Con el traje pasaba desapercibido, e incluso podía parecer un adepto al nuevo régimen, por lo que pudo circular por la ciudad sin ser cuestionado ni apresado. Así logró, con una pequeña cámara Leica, fotografiar la situación en la capital, incluido el campo de prisioneros instalado en el Estadio Nacional, donde logró darles cigarros a algunos detenidos.
Luego, se aseguró de que los militares no le quitaran los negativos, enviándolos con una azafata amiga. Al regresar a Holanda publicó inmediatamente el libro Chili, September 1973, que, con 25 imágenes y un armado casi artesanal, se convirtió en un ensayo visual clásico de la fotografía contemporánea y en uno de los mejores testimonios de la represión en Chile. Hoy, uno de esos ejemplares cuesta unos US$ 2.500.
La muestra en el GAM incluye todas las imágenes del libro y otras tomas recuperadas de los negativos originales, además de un documental en el que Wessing conversa con el cineasta holandés Kees Hin sobre su vida como fotógrafo, que lo hizo recorrer el mundo con un espíritu aventurero y con fe en que mostrar la opresión y el abuso de poder es una vía para el cambio social.
También se incluyen sus célebres fotos captadas en Nicaragua en 1978, en plena revolución sandinista, y en El Salvador en 1980, tras el asesinato de monseñor Romero. La honestidad y despojo de sus fotos, que expresan al mismo tiempo horror y dignidad, ofrecen un impacto de verdad “en pleno rostro”, como escribió a propósito de su trabajo el crítico francés Roland Barthes en el libro canónico La cámara lúcida.
Algunas imágenes de la exposición serán donadas al Museo de la Memoria de Santiago; el resto de las obras se incorporarán al catálogo del Centro Nacional del Patrimonio Fotográfico, y en abril editorial LOM publicará un libro con las fotos.
Fuentes: El Mercurio • GAM