El ministro de Cultura cubano, Abel Prieto, acusó este martes 15 de marzo a Estados Unidos de “manipular” los intercambios culturales entre ambos países y de no tener un “interés real” en ellos, después de que la prensa oficial denunciara supuestos intentos de cooptar a artistas de la isla con propósitos “de subversión”.
“De ese gobierno y de esa Oficina de Intereses (de Estados Unidos en La Habana) no hay nada que esperar en términos culturales. No hay un interés real en la cultura. Al contrario, hay un interés en manipular los actos, los espacios de la cultura”, declaró Prieto al noticiario del mediodía de la televisión cubana.
“Ellos tratan realmente de sacar partido de eso, de una manera mezquina, totalmente ajena al sentido mismo de ese trabajo”, añadió.
Un reportaje televisivo, así como artículos publicados el 15 de marzo en la prensa oficial “destaparon” como agente de la Seguridad del Estado a un artista plástico cubano que mantuvo un fluido diálogo con diplomáticos estadunidenses después de que fundó, a finales de los años 90, un centro cultural independiente.
Frank Carlos Vázquez, identificado ahora como “agente Robin”, narró cómo funcionarios de la Oficina de Intereses estadounidense en La Habana le ofrecieron libros y revistas extranjeras, conexión a Internet y lo invitaron a visitar Estados Unidos, donde se reunió con el alcalde de Chicago, Richard Daley, así como con congresistas.
En una nueva entrega del programa Las razones de Cuba, Vázquez estimó que con ello “estaban organizando un líder para la posible subversión ideológica dentro de Cuba”, pensando que “pudiese servir en algún momento como una herramienta de cambio”.
El espacio televisivo acusó también a la agencia de cooperación Usaid, de “crear, organizar y financiar una contrarrevolución” en Cuba, “fragmentar a la sociedad” de la isla y “difundir una imagen distorsionada de la realidad del país hacia el exterior”.
Además, aseguró que las becas de estudios ofrecidas a universitarios cubanos para estudiar en Estados Unidos buscan “la transformación ideológica de las generaciones más nuevas y con ello agentes para el cambio, capaces de ejecutar la destrucción del programa socialista de la Revolución”.
Al asistir en La Habana a un homenaje a Vázquez, en el que participaron unas 300 personas, Prieto calificó de “siniestro” y “ajeno a un auténtico intercambio cultural” el plan estadounidense para cooptar artistas cubanos narrado en el programa.
En las semanas recientes, la televisión ya reveló la identidad de otros agentes de la Seguridad del Estado, dos de ellos camuflados como activistas opositores y el otro un ingeniero de telecomunicaciones contactado por fundaciones estadounidenses para crear redes informáticas clandestinas. Todos ellos fueron posteriormente objeto de homenajes.
Las autoridades cubanas acusaron al gobierno de George W. Bush de haber congelado los intercambios culturales entre ambos países durante los últimos cinco años de su mandato, negando a artistas estadounidenses autorizaciones para viajar a Cuba y a artistas cubanos visados de entrada a Estados Unidos.
En la presidencia de Barack Obama se ha registrado una lenta reanimación de dichos intercambios. En enero, la Casa Blanca aprobó además flexibilizaciones para los viajes de académicos, promotores culturales y religiosos a Cuba, con lo que se restablecen normas aprobadas por la administración de Bill Clinton y fueron eliminadas por Bush.
Fuente: La Jornada