Si bien el Año de México en Francia fue cancelado de manera oficial tras la decisión del gobierno francés de dedicarlo a Florence Cassez —de 36 años y condenada en México a 60 de prisión por secuestro—, escritores mexicanos proseguirán con varias de las actividades, para lo cual cuentan con el apoyo de las entidades francesas que participaban en la programación, según se informó el pasado 15 de marzo.
Organizadores de los festivales de literatura de Lyon y Marsella, así como de un coloquio auspiciado por la Universidad La Sorbona de París, se comunicaron con los escritores mexicanos Élmer Mendoza, Martín Solares y Francisco Haghenbeck para mantener las actividades.
Mesas redondas, presentaciones de libros, conferencias y diálogos entre escritores sobre temas como violencia, narcotráfico y novela negra, son algunas de las actividades en las que participan los tres escritores, cuyos gastos de transportación área, hospedaje y alimentación los pagan las instituciones.
Si Mendoza asegura que “nosotros no estamos dentro de esta bronca”, Solares reconoce que es una pena y una vergüenza que se hayan cancelado tantos eventos de primer nivel. “Cuánto pierde Francia al no contar con la presencia de los artistas mexicanos, cuánto pierde México al no asistir a este foro”.
Dice, además, que el caso de la Sorbona, de la Casa de América Latina y el Festival Quais du Polar, demuestra que entre las instituciones francesas sobra la voluntad y el interés para superar las veleidades políticas y realizar eventos que pueden enriquecer culturalmente a las dos naciones, que solamente habían intercambiado buena voluntad en los últimos años.
Ante el interés por salvar las actividades programadas, la respuesta de los escritores mexicanos no se ha hecho esperar y han confirmado su asistencia a los varios eventos que están contemplados a realizarse entre el 23 y el 30 de marzo, tanto en París como en Lyon y en Marsella.
Mendoza dice que estará acompañado de Solares y Haghenbeck. “Los tres vamos en el mismo bloque, el contacto fue directamente con nosotros; desde un principio que surgió el problema ellos dijeron ‘estos son festivales culturales, si ustedes son ajenos a este asunto, mantenemos la invitación’ ”.
A través de correo y de llamadas telefónicas, los tres escritores han confirmado su asistencia. Incluso, Mendoza tendrá una estancia más larga en Europa, pues está invitado a dar dos conferencias más, una en Roma y otra en Ginebra, en la sede de la ONU, ambas con el tema “La violencia en las sociedades latinoamericanas”.
Del 23 al 25 de marzo, Mendoza y Solares participarán en un coloquio organizado por la Universidad de la Sorbona, con el tema “Las novelas del crimen”, donde se pretende revisar las representaciones del crimen y del criminal en la narrativa contemporánea, con hincapié en la literatura mexicana; se comentarán sus novelas y las de Jorge Volpi.
En el mismo coloquio, el doctor Karim Benmiloud presentará un ensayo sobre Los minutos negros, de Martín Solares, quien además ofrecerá la conferencia “Radiografías de la violencia”, que describe como “un ensayo sobre los efectos de la violencia contemporánea en la literatura y en el periodismo literario mexicanos”.
Con Mendoza, el jueves 24 de marzo, en la Casa de América Latina, participará en la mesa redonda “La novela del crimen en México” encabezada por la doctora Florence Olivier, quien es la gran especialista en Carlos Fuentes y una de las mayores conocedoras de la literatura mexicana contemporánea.
“Ella es el motor de este evento en la Sorbona, lo cual no es extraño, pues siempre se ha distinguido por impulsar el conocimiento de la literatura mexicana en ese país: traduciendo libros mexicanos, editando revistas y actas sobre el tema e impartiendo cátedras al respecto”, comenta Solares.
Posteriormente, los escritores viajarán a Lyon para participar en el Festival Quais du Polar, que se realizará del 25 al 27 de marzo. Las mesas redondas abordan temas como “La novela negra, de Quebec a Chile”.
Un segundo tema es “La ciudad de México y el país mexicano: un enfoque sobre México”, en la que la propuesta es platicar sobre el desarrollo que ha tenido la novela negra en México, en la cual participan los tres escritores mexicanos. La tercera mesa es la titulada “Narcotráfico y literatura”, con Mendoza, Solares y Jérôme Pierrat, de Francia.
De manera independiente, en la Librería Latinoamericana El Salón del Libro se presentarán los libros de Solares Los minutos negros, la edición de bolsillo, y Balas de plata, de Mendoza.
Mendoza estará también en Marsella hablando de violencia, literatura y de sus novelas; dará un par de conferencias en Ginebra, en la sede de la ONU, y en Roma. En la capital italiana estará con el escritor italiano Giancarlo di Cataldo, autor de novela negra, con quien conversará sobre bandas criminales.
Los tres escritores mexicanos coinciden en que han recibido cordialidad por parte de los franceses. A Solares, su editora al francés, Dominique Bourgois, le asegura que pocos de sus compatriotas están de acuerdo con el rumbo que ha tomado el conflicto entre Francia y México por el caso de Florence Cassez.
Quien ya ha estado en Francia para inaugurar la exposición Luz portátil es el escritor y editor Alberto Ruy Sánchez, quien cuenta que en todos los actos realizados lo único que recuerda el conflicto de gobernantes (no de la gente) es la ausencia intencional de gente de la Embajada de México en Francia.
“En la mayoría de los actos realizados, como en la inauguración de nuestra exposición, nunca hay discursos ni dedicatorias imposibles y absurdas, ni agresiones de ningún tipo ni siquiera a los carteles y anuncios enormes que tenemos colgados en la calle”, comenta el escritor.
Sánchez, editor de Artes de México, dice que todo el ambiente en Francia es de solidaridad con los mexicanos, de un enojo terrible con el gobierno mexicano y más que terrible con Sarkozy, “que es el imbécil mayor de todo el asunto”.
En estos días platicó con el director del Festival de Fotografía de Arles, uno de los más importantes eventos culturales en Francia y que era uno de los más importantes que habría del Año de México en Francia, le preguntó si era posible que se hiciera alguna dedicatoria en sus eventos a Cassez, él le dijo que era imposible, que jamás le hubiera hecho caso a Sarkozy.
También le preguntó en cuántos de los 350 eventos que estaban previstos se negarían los organizadores a hacerlo y respondió que 90% o más.
“Entonces me dio la razón de que no era necesario retirar el apoyo de México a todos los eventos que estaban programados. Fue un error que sólo sirve para que los acomplejados se envuelvan en la bandera del patriotismo indignado. Fue una actitud de humillado mordiéndose el sombrero”, señala Sánchez.
Fuente: El Universal