La presidenta de la Fundación José Saramago y compañera del fallecido Nobel de Literatura, Pilar del Río, abrió este viernes 18 de marzo la casa en la que vivió, escribió y murió el literato porque “contiene demasiado espíritu, demasiada calidad y demasiada fuerza para que nos la quedemos quienes habitamos dentro”.
Saramago, el único premio Nobel de Literatura en lengua portuguesa, murió el pasado 18 de junio en la atlántica isla de Lanzarote, al sur de España, a los 87 años, y este viernes, coincidiendo con los nueve meses de su fallecimiento, tuvo lugar el acto oficial de apertura al público de “A Casa”, situada en el pueblo de Tías.
En un encuentro previo con los medios de comunicación, Pilar del Río aseguró que, tras su decisión de adquirir la nacionalidad portuguesa e instalarse definitivamente en Lisboa para estar al frente de la fundación que preside, “lo lógico sería desmontar la casa, irme y llevarme mis cosas: mis lozas, mis cuadros... aunque entendía que no podía ser”.
A partir de ahora, ella pasará prácticamente todo el tiempo en Portugal, mientras que su cuñado Javier Pérez Fíguarez, que reside en Lanzarote desde hace años, quedará como director de A Casa y será quien lleve el peso de la organización en la isla.
La esposa del Nobel de Literatura destacó que con el acto de apertura oficial de A Casa, al que asistieron el alcalde de Lisboa, Antonio Costa, editores de varios países y una amplia representación del mundo de la cultura, pretende “mantener el espíritu de José Saramago y seguir respirando por él”.
En su casa de Lanzarote, Saramago vivió los 17 últimos años de su vida, que sin duda fueron los de su mayor proyección como escritor, premiado con en el Nobel en 1998.
Pilar del Río destacó que la casa se mantiene “con el mismo espíritu de cuando era vivida”, aunque ha tenido que ser acondicionada como un espacio que va a ser visitado, siempre en grupos reducidos de no más de 15 personas y acompañados de un guía.

La casa fue abierta al público nueve meses después de la muerte de Saramago pues, según el autor, “nueve meses es lo que se tarda en morir”. En la gráfica, Pilar del Río durante el acto.
La presidenta de la Fundación José Saramago señaló que el haber escogido el 18 de marzo para abrir al público la casa obedece al hecho de que “nueve meses es lo que se tarda en morir”, según dejó escrito el autor en El año de la muerte de Ricardo Reis, porque nueve meses es lo que, por lo general, se tarda en nacer.
“Por eso, este día 18 de marzo vamos a despedir a José Saramago abriendo su casa y su biblioteca de Lanzarote para que sus amigos, sus lectores, las personas que necesiten ver cómo, dónde y de qué manera trabajaba y vivía su escritor, puedan recorrer el conjunto que habitó la mayor parte de sus últimos años de vida”, destacó la presidenta de la fundación.
La “ceremonia de despedida”, como la definió Del Río, tuvo “la solemnidad de la sencillez” y durante el transcurso del acto la directora de la Casa Pessoa, la escritora Inés Pedrosa, leyó en portugués un fragmento de El año de la muerte de Ricardo Reis. Posteriormente fue reproducido en castellano por Lourdes Guerra, “que es una gran amiga de este proyecto y que ha cantado poemas de José Saramago, a los que ha puesto música su marido, Luis Pastor”.
Javier Pérez Fíguarez, director de A Casa, recordó que fundaciones de carácter cultural de todo el mundo leyeron ese día a Saramago tal y como ha ocurrido cada día 18 de estos nueve meses que han pasado desde la muerte del Nobel.
Gómez Aguilera, profundo conocedor de la obra del fallecido novelista portugués, destacó que el hecho de abrir al público la casa de Saramago “pone en valor un legado físico, que es la casa, pero también un legado de huellas de vida (el del ámbito doméstico) del escritor, en el que se acumulan resonancias de la vida cotidiana”.
El autor de El año de la muerte de Ricardo Reis o Ensayo de la ceguera vivió en Portugal hasta 1993, cuando decidió trasladarse al municipio lanzaroteño de Tías desencantado con el gobierno luso de entonces por la exclusión a un premio europeo de su polémica obra El evangelio según Jesucristo.
Fuente: EFE