Asistentes al XVII Congreso Nacional de Libreros Mexicanos, que se realizó en San Cristóbal de Las Casas el sábado 26 y domingo 27 de marzo, demandaron a las autoridades federales crear una agenda de políticas públicas en torno al libro, con “verdaderos programas de incentivos y formación para los lectores”.
El director general del Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros (Indeli) y coordinador general del Congreso de Libros Mexicanos, Arturo Ahmed Romero, dijo en entrevista que “faltan programas de política pública, así como estímulos para librerías y editoriales del país”.
Luego de descartar que el libro está en riesgo de desaparecer por el surgimiento de nuevas tecnologías, Romero sostuvo que es necesario que la iniciativa privada del país “se dedique a hacer libros y que el gobierno los reparta a quienes deben leer”, como en otros países.
“Que el gobierno federal sea productor de libros es una competencia que no debe existir para la empresa privada”, remarcó.
En la reunión participaron representantes de 450 librerías mexicanas, cuyo propósito es “hacer consciencia de que la empresa librera necesita recuperar a sus talentos, trabajar en torno a sus recursos humanos y no sólo a la tecnología”.
Romero abundó: “La idea es considerar no sólo que las librerías existen, sino voltear a sus recursos humanos, porque parece que con el avance de las tecnologías las personas no importan, cuando son fundamentales, porque para las librerías es difícil seguir adelante sin personal capacitado”.
Durante la ceremonia inaugural, que se efectuó en la Casa de la Cultura con una ceremonia tradicional indígena, se entregó el Premio Nacional al Mérito Librero a Enrique Bernal Reyes, director y fundador de las librerías Nuevos Horizontes, quien lleva sesenta años en el sector.
Al recibir el galardón, Bernal Reyes manifestó: “Surgirán tecnologías que pretendan suplantar al libro, pero no será posible, el libro será intocable”.
Agradeció a quienes hacen posible “que los libros sigan adelante, a pesar de la adversidad y la lucha inconsciente por desaparecerlos. Esto no sucederá, no podrá ser oprimido el conocimiento del hombre para el hombre que se llama libro; existirá siempre como lo que es”.
La directora general de la Feria Internacional de Libro de Guadalajara (FIL), Nubia Macías Navarro, afirmó que los libreros “son uno de los eslabones más débiles de la cadena promotora de libros; están en uno de los puntos más frágiles en este momento, justo por este auge de lo digital”.
Destacó la importancia de la reunión, porque la sociedad se puede dar cuenta de la trascendencia de las librerías “para el conocimiento, para la formación y el placer, porque al final el librero es uno de los grandes transmisores de estos placeres”.
Por ello, Macías Navarro aseveró: “Ahora más que nunca el impulso mayor debe ser para los libreros; hay mucho trabajo por delante, para acercar los libros a la gente”.
Señaló que el tema del encuentro es “muy interesante: el papel fundamental que juega el ser humano como librero, porque la librería no sólo es un edificio con volúmenes y estantes; hay personas, quienes nos introducen y convencen de comprar algo para leer”.
Fuente: La Jornada