El historiador Juan Brom Offenbacher falleció el pasado lunes 28 de marzo en Ciudad de México a los 85 años de edad, debido a que ya no pudo recuperarse de una cirugía de emergencia a la que fue sometido hace unas semanas.
El autor de Para comprender la historia (Grijalbo, 2003) trabajaba en un libro que definía como “una botella al mar”, en el que quería exponer su visión y análisis de los acontecimientos más recientes para proponer un mundo mejor, informó su hija Rocío.
El año pasado, Brom presentó la obra De niño judío-alemán a comunista mexicano: una autobiografía política, en la cual narra su salida de Europa y reflexiona en torno a temas como la persecución antisemita en Alemania, su ingreso al Partido Comunista Mexicano, su paso por el Partido de la Revolución Democrática, las crisis electorales de 1988 y 2006, anécdotas acerca de la vida y su trabajo de 46 años en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam).
Fue precisamente en la docencia y la administración, “donde hemos visto la capacidad de Juan Brom desplegarse”, señaló su colega y amigo Adolfo Gilly durante una de las presentaciones de ese libro.
Gilly destacó entonces que, como toda autobiografía, la de Juan Brom “es un feliz ejemplo de este viejo oficio de narrar, como uno la vivió, la propia vida. En él se cruzan cuatro grandes temas como los hilos con los cuales se va tejiendo la trama del relato: la vida misma en tanto azares, peripecias, anécdotas, afectos y amores; las ideas, en tanto territorio imaginario pero real donde transcurren buena parte de las peripecias y de las razones que dan sentido a la vida de este intelectual que es Juan Brom; la política, como una forma específica en que ese intelectual escogió para hacer reales en la vida esas ideas, y la enseñanza que, según surge de este libro y de sus historias, y según sabemos quienes lo conocemos y acompañamos desde hace más de tres décadas, es en Juan una verdadera pasión, reflejada en sus libros pero aun más materialmente en su relación de años con sus miles de alumnos”.
Brom nació en Fuerth, una pequeña ciudad del sur de Alemania en febrero de 1926. Viajó a México cuando tenía 14 años, junto con su familia, huyendo de la persecución nazi en contra de los judíos.
Obtuvo la licenciatura, maestría y doctorado en historia en la Unam, donde impartió la cátedra en historia universal y ciencias políticas. En 1986 fue distinguido con el Premio Unam en docencia en ciencias sociales, y en 2001 fue honrado con el título de profesor emérito.
Sus temas de investigación académica se centraron, principalmente, en historia general de México, Latinoamérica y la Unión Europea, con énfasis en Alemania.
Se interesó también por causas y luchas políticas. Entre sus trabajos históricos destacan: Para comprender la historia, Esbozo de historia universal y Esbozo de historia de México (los tres escritos para la docencia en bachillerato), así como ¿Por qué desapareció la Unión Soviética?
“Siempre fue un hombre íntegro y congruente hasta el final, vivió tranquilo y actuó conforme a sus convicciones en todos los ámbitos: académico, político y personal. No se quebró ni al final”, comentó su hija Rocío.
Fuente: La Jornada