Noticias
37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires
Buenos Aires recibe a lectores y escritores de todo el mundo.
Entra en su etapa final la Feria del Libro de Buenos Aires
¡Comparte este contenido! Compartir en Facebook Compartir en X Compartir en WhatsApp Enviar por correo

Desde el pasado 20 de abril y hasta este 9 de mayo se realiza, en el predio ferial de La Rural, la 37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, evento que abrió un espacio exclusivo para el libro digital, y que se envolvió en polémica a causa de la participación del escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, a la que se opusieron grupos de intelectuales afectos al gobierno argentino.

“Somos parte de un gobierno nacional que le ha dado mucha importancia a la lectura y al libro”, dijo el ministro de Educación, Alberto Sileoni, en el acto inaugural, en el que también participaron el director de Acción Federal e Industrias Culturales, Rodolfo Hamawi; el ministro de Cultura de Buenos Aires, Hernán Lombardi; y el presidente de la Fundación El Libro, Gustavo Canevaro, y durante el cual se homenajeó a David Viñas y a María Elena Walsh.

“Desde 2003 y hasta fin de este año habremos comprado más de 45 millones de libros”, dijo Sileoni ante los aplausos del público que llenaba la recién estrenada sala Jorge Luis Borges. El ministro apuntó que su despacho acaba de lanzar la colección del Bicentenario, “más de 4 millones de libros que serán destinados a escuelas primarias, secundarias, especiales e institutos superiores de formación docente”.

Lombardi, por su parte, puso de relieve el hecho de que la Unesco eligiera a Buenos Aires como Capital Mundial del Libro, y recordó una frase del escritor Tomás Eloy Martínez: “El libro es como el agua, se le imponen cerrojos y diques pero termina por abrirse camino”.

“Hablo de la Argentina desde el cariño”, dijo Vargas Llosa en su discurso de hora y media el jueves 21. “No hay hostilidad de mi parte y voy a seguir criticando aunque a algunos les moleste. Yo he criticado ciertas políticas en la Argentina que me parecen equivocadas porque soy un hombre libre”, dijo el Premio Nobel ante más de mil personas que se acercaron al Salón Jorge Luis Borges para escucharlo.

Instantes antes, había dejado estampada su firma en el libro de honor de la Fundación El Libro, que atesora mensajes de autores de todo el mundo que han pasado por este encuentro editorial. “Feliz de volver a esta Feria del Libro de Buenos Aires después de ocho años y comprobar que ha crecido en libros, lectores y prestigio. Les deseo que sigan los éxitos y les agradezco la hospitalidad”, escribió.

Vargas Llosa hizo reír a la concurrencia con el recuerdo del entrañable Pedro Camacho, el escritor de radionovelas de La tía Julia y el escribidor, los hizo reflexionar sobre la situación política de América Latina y los emocionó con su duro relato sobre el difícil vínculo que tuvo con su padre, a quien conoció a los 10 años, y por el que, admitió, se enfrentó al “miedo y a la violencia”.

Tuvo también palabras de agradecimiento para la presidenta Cristina Kirchner por su “oportuna intervención”, que “atajó aquel intento de veto. Ojalá esta toma de posición en favor de la libertad se contagie a todos sus partidarios y que guíe su propia conducta como gobernante”, dijo provocando el aplauso de todo el auditorio.

“Yo combato a todas las dictaduras, a las dictaduras de la izquierda del proletariado y a las de la derecha de Cristo Rey. En definitiva, todas hacen lo mismo, traen retroceso a los pueblos”, advirtió. “Nos hace falta coherencia, hemos sufrido mucho por las verdades absolutas. Cada vez tenemos menos dictaduras en América Latina. Tenemos izquierdas y derechas democráticas en América Latina. La racionalidad y la sensatez está echando raíces en América Latina”, sostuvo.

Vargas Llosa también participó en una entrevista ante el periodista Jorge Fernández Díaz, del diario La Nación, cuyo núcleo central giró sobre su profesión y sobre el impacto que le ha causado en su vida haber obtenido el Premio Nobel. “Desde que gané el Nobel apenas puedo respirar”, dijo para hilaridad de la audiencia, aunque rápidamente dejó en claro su agradecimiento por el galardón al que calificó de “extraordinariamente generoso”.

Pero desde octubre del año pasado su vida cotidiana ya no es la misma: “Mi disciplina ha estallado en pedazos. La persona ganadora del Nobel, aunque no se haya leído su obra, despierta curiosidad. Es una terrible privación de la libertad. Hay una limitación enorme para moverse y hay que luchar para no dejarse convertir en estatua”.

A lo largo de toda la charla, siempre se definió como un escritor y periodista, aun cuando hizo referencia a su paso por la política peruana y su candidatura presidencial, y no tuvo timidez al exponer su “inseguridad” a la hora de encarar sus obras.

Mario Vargas Llosa
Vargas Llosa: combato a todas las dictaduras.

“Luego de mis primeros libros, supe que disciplinándome y trabajando mucho iba a alcanzar mi ambición que era ser un gran escritor”, contó para señalar que fue Madame Bovary, de Gustav Flaubert, la obra que más lo ha ayudado en su propia carrera de novelista. “Madame Bovary es la obra genial de un autor que sentía que no tenía talento”, dijo al aconsejar que para superar la inseguridad “hay que trabajar como un galeote”.

De toda su bibliografía, el repaso frente al público incluyó su último libro, El sueño del celta —“fue una de las mejores experiencias de mi vida”—, El pez en el agua —“una especie de catarsis tras los tres años de candidato presidencial en Perú”—, Travesuras de la niña mala —“surgió de las experiencias vividas en los 60 en París, el lugar por donde pasaba la revolución”—, La guerra del fin del mundo —“una de las novelas que más trabajo me ha costado escribir”.

Considerada como uno de los eventos culturales y editoriales más importantes de Latinoamérica, la feria funciona como un lugar de encuentro entre autores, editores, libreros, distribuidores, educadores, bibliotecarios, científicos y más de 1.200.000 lectores de todo el mundo.

Unos 1.500 expositores, 42 países y comunidades y un organismo internacional, además de 22 organismos nacionales, provinciales e instituciones oficiales y privadas, vinculadas con la educación y la cultura, están distribuidos en una superficie de cerca de unos 50 mil metros cuadrados, en ocho pabellones, Azul, Verde, Amarillo, Rojo, Ocre, Blanco y Nº 9 (Hall Central) de La Rural , a los que este año se sumó el Pabellón Frers.

Con respecto a las novedades de la feria de este año sobresale el Espacio de Lectura Digital, organizado por la Fundación El Libro con el propósito de sumarse a uno de los debates más candentes del mundo editorial: ¿cómo será el libro del futuro? El lugar está ubicado en el stand 632 del Pabellón Azul, donde los visitantes pueden experimentar en forma directa qué es un libro electrónico y cuáles son las distintas herramientas (lectores digitales, tabletas, netbooks, teléfonos) que le permitirán el acceso a este tipo de contenido en el futuro cercano.

Entre los invitados internacionales se encuentran Paloma Amado (brasileña, nacida en la República Checa) Carlos Aránguiz (chileno), Marilú Carrasco (mexicana), Robert Castel (francés), Peter Collingridge (inglés), Milo de Angelis (italiano), Sabela de Tezanos (uruguaya), Diedrich Diederichsen (alemán), François Dubet (francés), Jorge Edwards (chileno), Jean Echenoz (francés), Cali Fernández (español), Adolfo García Ortega (español), Margo Glantz (mexicana), Miguel Horta (portugués), Louis-Philippe Hébert (canadiense), Eduardo Hurtado Montalvo (mexicano), Ahmet Kot (turco), Marc Laberge (canadiense), Omar Lara (chileno), Juan Carlos Martín (español) y Rosa Montero (española).

También Javier Naranjo Moreno (colombiano), Antonio Muñoz Molina (español), Carlos Páez Vilaró (uruguayo), Chus Pato (español), Alex Pausides (cubano), Cristina Verbena (española), Luis J. Rodríguez (estadounidense), Ernesto Rodríguez Abad (español), Juan Manuel Rodríguez Tobal (español), Wol San (coreano) Javier Sierra Teruel (español), Wilbur Smith (zambio) Inno Sorsy (ghanesa), George Walkley (inglés) y Heather Whaley (canadiense) completan la lista.

El 23 de abril, Día Mundial del Libro, la feria fue sede del acto de lanzamiento de Buenos Aires Capital Mundial del Libro, distinción otorgada por la Unesco y que tendrá vigencia hasta el 22 de abril de 2012. El 6º Festival Internacional de Poesía, que se desarrolla hasta el 3 de mayo, cuenta con la participación de destacados poetas argentinos y del exterior. Otro espacio clásico es la Maratón de la Lectura, que se desarrollará el sábado 7 de mayo, desde las 17, bajo el lema “Paseo literario por la ciudad”.

El 7 y 8 de mayo, en el marco del Programa Libro %, bibliotecas populares de toda Argentina visitarán la feria para adquirir material bibliográfico con el descuento del 50%. La actividad es coordinada por la Conabip.

La primera edición de la Feria se realizó en 1975, bajo el lema “A la primera imprenta”, encuentro inaugural que contó con 116 expositores y la asistencia de 140.000 personas.

Desde entonces, esta cita anual con el libro, los escritores y los editores, fue ganando el corazón de los lectores hasta convertirla en la muestra más importante de Latinoamérica y en un referente en el plano internacional que, cada año, convoca a los más destacados autores argentinos y extranjeros y a más de un millón de asistentes.

La feria abre sus puertas en el mes de abril de cada año y se desarrolla en La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires. Antes de la apertura al público, se realizan las Jornadas de Profesionales, las Jornadas Internacionales de Educación y la Reunión Nacional de Bibliotecarios.

Gabriela Adamo, directora del evento, señaló que el lema de esta edición es “Una ciudad abierta al mundo de los libros”, que puede interpretarse también como “Una ciudad abierta a los libros del mundo”.

Además de la programación diaria de la feria hay otras actividades, como la firma de escritores en los stands, el Encuentro Internacional de Narración Oral, actividades educativas y jornadas de profesionales del libro.

El valor de la entrada general de lunes a jueves es de 15 pesos, y viernes, sábados y domingos de 20 pesos. El acceso es gratuito diariamente para menores de 12 años acompañados por un adulto; de lunes a viernes para jubilados, pensionados, estudiantes, docentes y profesores, con su comprobante o carnet.

Fuentes: La NaciónLa RazónNuevo DiarioTélam