Rafael Menjívar Ochoa, autor de libros como Los héroes tienen sueño, Trece y Cualquier forma de morir, falleció la madrugada del pasado 27 de abril tras varios días internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Diagnóstico, a causa de un cáncer en el colon, como informamos en nuestra edición 250. Su deceso ocurrió en su hogar a las 4:25 de la madrugada.
A raíz de su padecimiento, sus amigos y familiares activaron la red de ayuda Fuerza Rafa, la cual sigue activa, con el objetivo de recaudar fondos y poder sufragar los gastos médicos. En el muro de Facebook están recibiendo las condolencias.
El escritor, quien había nacido en San Salvador el 17 de agosto de 1959, incursionó en varios ámbitos de la literatura, el periodismo, la poesía, la traducción y la música, e hizo un total de 19 publicaciones. La más reciente fue el libro Un cielo que cae y cae, de la Colección Revuelta, presentado el 14 de abril en el Centro Cultural de España.
En 1990 ganó el Premio Latinoamericano de Novela “Ramón del Valle Inclán” y en 1984 recibió el premio Latinoamericano de Novela Educa por Historia del traidor de Nunca Jamás.
Creó en 2001 el proyecto La Casa del Escritor, y muchos de sus alumnos han consolidado su obra y ganado premios literarios.
La ayuda económica para la familia del escritor puede ser depositada en la cuenta No. 384-000703-0 del Banco Agrícola de El Salvador, a nombre de Rafael Menjívar Ochoa.
“Rafael quería morir tranquilo”, afirmó Teresa Andrade, escritora y alumna de Menjívar Ochoa mientras éste dirigió la Casa del Escritor; además fue una de las personas allegadas al autor, tanto así que lo considera como su “padre”.
Otros consideraban a Menjívar Ochoa como una persona “arrogante”, admitió Andrade, pero luego contrastó: “Sin embargo, esas mismas personas afirmaban que tenía argumentos para poder serlo”.
“Era una gran persona, de un humor extraordinario. Periodista irrepetible, riguroso. Y un escritor de gran calidad que siempre tenía soluciones”, afirmó el escritor Carlos Clará.
Y por estas características y otras, Menjívar Ochoa marcó la vida de muchas personas. Una de ellas es la de la ganadora del concurso Letras Nuevas en 2009 (del cual fue jurado el escritor), en la categoría cuento, Sandra Aguilar, a quien no sólo le enseñó sobre literatura, sino sobre la vida en general.
Aguilar se refiere a Menjívar Ochoa en presente: “Es excepcional, es alegre, es inteligente, es...”. Y lo hace a propósito: “Rafael no es una persona de la que se tenga que hablar en pasado. Está presente”, aseguró.
Menjívar Ochoa era un adicto a la tecnología y usaba su blog Tribulaciones y asteriscos como su palestra para expresar sus sentimientos y opiniones sobre todo. La última entrada que se lee se titula “Los años y los hijos”, y está fechada el 25 de febrero de 2011.
A través de Facebook, la pareja del escritor, la poetisa Krisma Mancía, publicó: “Hoy, Rafael Menjívar Ochoa emprendió su viaje hacia un lugar mejor. Mi oso gris dejó en la tierra un legado importante para el país. Te extrañaré, corazón. Viviste lo mejor que pudiste, amaste a más no poder y te fuiste de la mejor manera: tranquilo y en paz. Yo te seguiré en algún momento, te lo prometo”.
Además de su relación de amistad, Clará y Menjívar Ochoa compartían un vínculo editorial. “Con Rafael siempre había algo pendiente”, agregó Clará en referencia a dos proyectos del autor recién fallecido que se conocerán próximamente. Por el momento, adelantó, se presentará una antología de 25 poetas de la Casa del Escritor, así como una reimpresión de la obra Tiempos de locura.
Fuentes: ElSalvador.com • La Prensa Gráfica