La poeta cubana Fina García Marruz (La Habana, 1923) obtuvo este 28 de abril el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, reconocimiento que constituye también un homenaje al grupo Orígenes, vertebrado por Lezama Lima, Eliseo Diego o Gastón Vaquero, como recordó el poeta Francisco Brines.
García Marruz, “la gran poeta secreta”, como también la calificó Luis Antonio de Villena, miembro, junto con Brines, del jurado que falló la vigésima edición de este galardón y ganador de la pasada edición del premio, es una de las voces más representativas de Cuba, perteneciente a este grupo que revolucionó y modernizó la literatura de la isla desde los años cuarenta.
“El grupo Orígenes sería el equivalente en influencia e importancia a la Generación del 27 en España”, precisó Brines, quien era uno de los grandes defensores de la candidatura de García Marruz.
Uno de los galardones más importantes y prestigiosos de este género, dotado con 42.100 euros, el Premio Reina Sofía es convocado conjuntamente por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, y sigue, al igual que el Premio Cervantes, una ley no escrita por la que un año se premia a un escritor de España y otro de Iberoamérica.
“Todos los poetas que se presentan, que son muchos, porque son presentados por muchas instituciones, son candidatos de primera fila”, dijo De Villena. “A la final de este premio, que es por mayoría, han llegado el nicaragüense Ernesto Cardenal y Fina García Marruz, y se ha tenido en cuenta también que las mujeres habían estado menos representadas”.
Nacida en La Habana el 28 de abril de 1923, García Marruz se graduó en ciencias sociales y junto a su esposo, el también poeta e investigador Cintio Vitier, y otros importantes intelectuales de su época, participó en la fundación de la revista Orígenes (1944-1956).
Desde 1962 trabajó como investigadora literaria en la Biblioteca Nacional “José Martí” y desde 1977 y durante diez años integró la nómina del Centro de Estudios Martianos, donde alcanzó la categoría de investigador literario. Participó en el equipo que elaboró una edición crítica de las obras completas del prócer independentista cubano José Martí.
Su poesía ha sido traducida a varios idiomas y figura entre otras antologías en la titulada Carmen Conde: Once grandes poetisas hispanoamericanas (1967) y en la de Margaret Randall: Breaking the silence (1982).
Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1990 y en ese mismo año vio la luz el estudio del escritor Jorge Luis Arcos, En torno a la poética de Fina García Marruz.
La autora ha recibido entre otras distinciones cubanas la Orden Alejo Carpentier, y las medallas Fernando Ortiz, y por el 30º Aniversario de la Academia de Ciencias de Cuba. También posee el título de profesora emérita de la Universidad de La Habana.
Conformó una pareja unida en la vida y la literatura con Cintio Vitier (1921-2009), poeta, crítico, investigador y profesor universitario. Tuvieron dos hijos: José María y Sergio Vitier, ambos dedicados a la música.
García Marruz es autora entre otros de Las miradas perdidas (1951), Viaje a Nicaragua, con Vitier (1987), Créditos de Charlot (1990) por el que recibió el Premio de la Crítica en 1991, Los Rembrandt de l’Hermitage (1992) o Habana del centro (1997).
En el género del ensayo, publicó junto a su marido obras como Estudios críticos (1964), Temas martianos (1969) o Flor oculta de poesía cubana (1978). Otros de sus trabajos ensayísticos son Hablar de la poesía (1986), con el que obtuvo el Premio de la Crítica en 1987 o La familia de Orígenes (1997).
Fuente: EFE