El Centro Cultural Simón Rodríguez, ubicado en la sede de la Embajada venezolana en China, será el escenario para la divulgación de la cultura latinoamericana y un espacio de encuentro para disfrutar de las artes plásticas y audiovisuales, la lectura y la discusión política, según se informó en medios oficiales venezolanos el pasado 10 de mayo.
El ilustre educador venezolano Simón Rodríguez, uno de los intelectuales americanos más importantes de su tiempo, con un profundo conocimiento de la sociedad hispanoamericana y quien fuera maestro y formador del pensamiento político del Libertador Simón Bolívar, es el epónimo de la naciente institución, inaugurada por la embajadora Rocío Maneiro.
Durante la inauguración se depositó en la biblioteca las tesis de grado de los treinta estudiantes venezolanos de doctorado que cursaron estudios en la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Beijing, como parte integrante del Proyecto Venesat-1, ejecutado entre Venezuela y China para la construcción y puesta en órbita del Satélite Simón Bolívar.
La inauguración del centro, que se enmarca en las actividades que viene realizando la Embajada venezolana en Beijing para conmemorar el Bicentenario de la Firma del Acta de la Independencia, se hizo posible gracias al invalorable apoyo del Ministerio de Cultura de Venezuela, que donó la mayoría de las obras literarias y audiovisuales.
En el nuevo espacio cultural se destaca la exposición fotográfica cedida por el Colectivo Ciudad Compartida, del que forman parte los autores venezolanos de la muestra Fran Araujo, Suevia Prada, Héctor Valera, Damiana Pérez, Jesús Carneiro, Libia Bolívar y Nelson Jovandaric, cuyas imágenes recogen estampas de la vida cotidiana del pueblo venezolano y reflejan las costumbres y usos populares.
El lugar acogerá por lo menos tres exposiciones anuales de artes plásticas en sus expresiones de pintura, escultura, dibujo, grabado y fotografías.
La biblioteca está dotada con la colección clásica de la Biblioteca Ayacucho, una de las más importantes a nivel internacional; la colección Alfredo Maneiro, que reúne a destacados autores latinoamericanos con obras sobre el pensamiento filosófico, político y social, y las colecciones venezolanas editadas por el sello estatal El Perro y La Rana. Además cuenta con importantes colecciones de Monte Ávila Editores Latinoamericana; una selección de literatura infantil y juvenil y más de dos mil volúmenes entre libros, revistas y otros documentos de tipo histórico, social, económico y político.
También recoge muestras de filmografía venezolana en documentales, largometrajes y cortometrajes, con obras que pertenecen al acervo histórico del cine venezolano como La balandra Isabel llegó esta tarde (Carlos Hugo Christensen, 1950), Oriana (Fina Torres, 1985), Araya (Margot Benacerraf, 1959) o País portátil (Iván Feo y Antonio Llerandi, 1979), además de obras de reciente factura como Miranda regresa (Luis Alberto Lamata, 2007), Maroa (Solveig Hoogesteijn, 2004) y Postales de Leningrado (Mariana Rondón, 2007).
El acervo fílmico incluirá asimismo documentales sobre las comunidades indígenas de Venezuela, como Somos pemón (Belimar Román, 2005) y Somos warao (Alejandra Szeplaki, 2004), y sobre la geografía venezolana, como Tierras de agua dulce (Ana Cristina Henríquez, 2005) y Tocar y luchar (Alberto Arvelo, 2006), que recoge la historia de la creación de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.
El Centro Cultural Simón Rodríguez recibió en su inauguración la visita de representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, del Ministerio de Cultura, de las universidades y academias de Ciencias Sociales y de Estudios Latinoamericanos en Beijing, embajadores latinoamericanos y caribeños acreditados en China y miembros de la comunidad venezolana residente. Se espera que el centro sea una referencia obligada para el estudio, la investigación y el disfrute de la cultura venezolana y latinoamericana.
Fuente: RNV